NO BASTA CON ESCRIBIR…

Hace unas semanas decidí subsanar algunas carencias de mi cultura literaria, y para ello, elaboré una lista con algunos títulos de obras clásicas que aún no he leído. No voy a aburriros con largas reflexiones sobre la necesidad de leer a los grandes maestros del pasado. Por supuesto que opino que hay que hacerlo, pero que cada uno aborde esa tarea como mejor le parezca.

Entre los libros que componían ese listado se encontraba “El sí de las niñas”, de Leandro Fernández de Moratín. Y resulta que en la edición que encontré en la Biblioteca de Humanidades de la UV (Fechada en 1956, nada menos) también se recoge otra obra de este autor, titulada “La comedia nueva o El café”. Desde siempre me ha gustado el teatro y, además, ambas obras son muy breves, así que nada más terminar la primera, leí la segunda, en la que se cuenta la experiencia bastante traumática de un autor novel que, animado por un “amigo” bastante pedante y adulador, piensa haber escrito una pieza magistral y ya se ve a sí mismo disfrutando de la gloria y la riqueza al convertirse en uno de los grandes dramaturgos del momento.

Desde el principio, se muestra también la actitud crítica de un entendido del teatro, que se queja de la mala calidad de las obras que se representan en esos días y que, con solo escuchar algunos versos de la obra de este autor principiante, ya le vaticina un estruendoso fracaso debido al poco valor literario de su escrito. Sin embargo, el resto de la concurrencia le lleva la contraria a la vez que alaban el trabajo de este intrépido autor, que ha invertido una gran suma en la impresión de su obra.

Tal y como presagiaba el crítico caballero, la representación es un desastre, el público se marcha enojado y apenas se venden unos pocos ejemplares del texto impreso. Ante esta debacle, los que antes adulaban al escritor le echan ahora en cara su falta de talento y le dejan solo, mientras que el pobre hombre se pregunta cómo es posible que todo haya salido tan mal. Y es entonces, cuando ese caballero, adusto y malhumorado, pero, a la vez, hombre culto y de buen corazón, expresa el siguiente razonamiento:

No quiero dejarle, me da compasión…. Y, sobre todo, es demasiada necedad, después de lo que ha sucedido, que todavía esté creyendo el señor que su obra es buena. ¿Por qué ha de serlo? ¿Qué motivos tiene usted para acertar? ¿Qué ha estudiado usted? ¿Quién le ha enseñado el arte? ¿Qué modelos se ha propuesto usted para la imitación? ¿No ve usted que en todas las facultades hay un método de enseñanza y unas reglas que seguir y observar; que a ellas debe acompañar una aplicación constante y laboriosa, y que sin estas circunstancias, unidas al talento, nunca se formarán grandes profesores, porque nadie sabe sin aprender? Pues ¿por dónde usted, que carece de tales requisitos, presume que habrá podido hacer algo bueno? ¿Qué, no hay más sino meterse a escribir, a salga lo que salga, y en ocho días zurcir un embrollo, ponerlo en malos versos, darle al teatro y ya soy autor? ¿Qué, no hay más que escribir comedias? Si han de ser como la de usted o como las demás que se le parecen, poco talento, poco estudio y poco tiempo son necesarios; pero si han de ser buenas (créame usted) se necesita toda la vida de un hombre, un ingenio muy sobresaliente, un estudio infatigable, observación continua, sensibilidad, juicio exquisito, y todavía no hay seguridad de llegar a la perfección.

Reconozco que estas palabras me han golpeado cuando las he leído y, de inmediato, he decidido compartirlas con todos los que visitáis este espacio, en el que se da voz a gente a la que le gusta escribir y se ofrecen experiencias propias y ajenas de la labor creativa.

Todo lo bueno cuesta y nada que valga la pena se obtiene sin esfuerzo. El orden y la constancia son dos ingredientes de la “fórmula secreta” del éxito. Esta ha sido siempre mi opinión y los años no han hecho más que confirmarla. Hace tiempo escuché una entrevista a un empresario del mundo de la animación y los videojuegos en la que decía que todo lo que él había logrado en su vida había sido a través del esfuerzo. Y por eso animaba a convertir la afición de cada uno en su trabajo para de ese modo poder triunfar. ¿Por qué? Porque cuando hacemos lo que nos gusta, no nos importa esforzarnos, o al menos no nos importa tanto. El “sufrimiento”, el cansancio, la superación que nos exige esa tarea es parte de la diversión. Es lo que ocurre en el deporte, en las artes y en cualquier disciplina. Si logramos poner esa pasión y esas ganas en nuestro trabajo, seguro que tendremos éxito.

Pero, ¿qué decir de aquellos que quieren triunfar en algo sin poner los medios para lograrlo? Es comprensible. Se trata de una tentación común, y más en esta cultura del éxito rápido y sin esfuerzo. “Poco trabajo, mucho dinero”, decía Ella Baila Sola en una de sus canciones. ¿Es imposible lograrlo? Depende de lo que entiendas por triunfar, por tener éxito. Si se trata de hacerse famoso o millonario, no es fácil, pero tampoco imposible. Ahora bien, si lo que quieres es hacer algo que valga la pena, sentir la satisfacción del trabajo bien hecho, aportar un poco de belleza a este mundo o sentido a la vida de otras personas… Entonces, la cosa se pone complicada.

Ahora mismo, todos podemos ser “escritores”. Basta con ponerse delante del ordenador y teclear un rato, como estoy haciendo yo ahora mismo. Después, lo colgamos en un blog, en una plataforma online, o la autopublicamos con cualquier editorial de ese sector y… ¡Ya soy escritor! ¿Seguro? Puede que hayas escrito algo, pero eso no te convierte en escritor. Al menos en lo que solemos entender cuando utilizamos ese término, ya sea en masculino o femenino.

Yo no soy nadie para juzgar a otras personas, y mucho menos pretendo desanimar a aquellos que se están adentrando por el camino de la escritura. Al revés, si creé este blog y lo mantengo, si imparto talleres y sesiones sobre la labor creativa, si dedico todo el tiempo que puedo a charlar con jóvenes y no tan jóvenes que sueñan con publicar su primera obra, es porque pienso que la escritura es un camino maravilloso que nos ayuda a mejorar y a ser más felices, y se lo recomiendo a todo aquel que sienta la más mínima inclinación por este arte.

Pero, por eso mismo, porque siento un profundo respeto por la escritura y por la labor de todos los que nos dedicamos a ella, pienso que es necesario que recordemos que para hacerlo bien tenemos que formarnos, esforzarnos y exprimir todo el talento que Dios nos haya dado. Y esto no durante un tiempo, sino toda la vida. Aprendemos cada día, con cada escrito, con cada opinión que recibimos. Nunca alcanzaremos la perfección. Pero si ponemos todo lo que está a nuestro alcance para avanzar, podremos sentirnos orgullosos de nuestro trabajo, aunque nunca escribamos un best-seller, aunque no nos pidan autógrafos por la calle, aunque ninguna editorial de renombre se fije en nosotros, aunque no seamos ni guapos, ni ricos, ni buenos jugadores 😉

¿Quieres ser escritor? ¿Quieres ser escritora? ¿Sí? ¡Perfecto! Orden, constancia y prohibido desanimarse. La escritura siempre tiene premio, pero no el que muchos se creen. Para comprenderlo hay que vivirlo 🙂

 

 

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LAS DESCRIPCIONES SON UN ROLLO

No lo digo yo, lo dicen muchos lectores, sobre todo los jóvenes aunque no solo ellos.

¿Cuántas personas habrán abandonado la lectura de una novela -o se habrán planteado abandonarla- cansadas de arrastrarse por largos, tediosos e inútiles pasajes descriptivos? No tengo ni idea, pero seguro que más de uno… y más de mil 😉

Antes de que alguien abandone la lectura de esta entrada indignado por la falta de sensibilidad de un servidor, dejaré claro que yo he disfrutado con muchas descripciones de los grandes autores. Aún recuerdo un pasaje de “La sombra del ciprés es alargada” en el que Don Miguel Delibes describía cómo el protagonista caminaba junto al mar… Casi podías escuchar el rumor de las olas y sentir el salitre pegándose a tu piel. Pero, obviamente, no me refiero a esas descripciones cuando digo que algunos escritores parecen determinados a aburrir a su audiencia a fuerza de brochazos innecesarios y manidos.

Las descripciones son imprescindibles en ocasiones, si queremos que nuestros lectores comprendan lo que les estamos contando. En ese caso, se trata de “necesidades del guión” y debe primar el sentido práctico, a la vez que la calidad literaria, claro. También hay momentos en los que el autor quiere romper el ritmo introduciendo un momento de pausa, que propicie un contraste con lo anteriormente contado o lo que vendrá a continuación. Es un buen recurso y puede funcionar correctamente… Siempre que la pausa no sea tan profunda y dilatada que conduzca al sueño. Y, por último, habrá quien decida introducir una descripción detallada y profusa por el simple gusto de recrearse y mostrar sus dotes pictóricas… Bueno, al fin y al cabo es tu libro, así que tú mandas. Pero… atente a las consecuencias.

Al describir nos enfrentamos a varios riesgos:

-Cansar al lector.

-Caer en repeticiones y lugares comunes.

-Mostrar nuestras carencias más que nuestras virtudes.

-Desviar la atención del público y perder su interés.

Para evitar caer en estos errores, mis consejos son los siguientes:

-Describe solo cuando sea necesario y lo que sea necesario.

-Recuerda cuál es la finalidad de esa descripción y trata de dosificarla. Es mejor ir poco a poco, alternando la parte descriptiva con la narrativa, que extenderse en párrafos inacabables e incomprensibles.

-Si quieres lucirte y deleitar a tu audiencia, deberás aportar un enfoque enriquecido con tus experiencias y con las luces de tu imaginación. Y no solo eso, tendrás que escoger las palabras precisas, la perspectiva adecuada, el ritmo apropiado, etc. Describir es como pintar un cuadro; no basta con que se parezca al original (para eso haz una foto), tiene que captar la atención, despertar la curiosidad, educar la mirada y deleitar al intelecto. Aprende a mirar y después transmite tus emociones. Carga tus palabras no solo de sentido, sino también de sentimientos. Guía a tus lectores por ese espacio y cautiva su atención con tus indicaciones.

¿Y cómo se logra todo eso? Pues como casi todo; practicando, equivocándote y corrigiendo tus errores con la ayuda de alguien.

Si quieres, puedes empezar ahora mismo. Vamos a hablar del otoño, ¿te apetece? Aquí tienes unas cuantas fotos. Escribe lo que te sugieran, introdúcete en estos paisajes y cuéntanos lo que ves y lo que sientes (tú o un personaje).

Estaré encantado de publicar vuestras ideas en una próxima entrada si me las enviáis por e-mail o las dejáis en los comentarios.

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¡Madre mía! Con estos paisajes tan evocadores me están entrando ganas de dejar esta entrada y empezar a describir ahora mismo 😉

Un saludo

 

NADIE DA LO QUE NO TIENE

Hola a todos.

Hoy voy a compartir con vosotros una reflexión breve y sencilla, pero que creo que es importante tener en cuenta a la hora de escribir cualquier tipo de texto.

Como se suele decir, nadie da lo que no tiene… O como dirían en mi tierra “Ande no hay, no hay” 😛

Imagen relacionadaA todos (o a la mayoría) nos gustan las historias que despiertan nuestras emociones, ya sean alegres o tristes. Una joven lectora que estaba entusiasmada con un libro que acababa de terminar resumió su impresión sobre la obra con las siguientes palabras: “Me ha encantado… ¡He llorado tres veces!”. Como autor, reconozco que me agradan especialmente los comentarios de bloggers u otros lectores en los que expresan sus sentimientos al leer mis novelas. Y unas cuantas lágrimas son un gran premio 😉

¿Por qué? Sencillo, cuando alguien “siente” con nuestras novelas significa que ha entrado en la historia, se ha identificado con los personajes, se ha olvidado de que es tan solo una invención de alguien. Ese lector convierte esas palabras en vida, en sentimientos… Y ese es un gran tributo al creador de esos momentos.

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Ahora bien, ¿cómo se consigue que la gente sienta con nuestras creaciones? No creo que haya una técnica. Es cuestión de conectar sus emociones con las nuestras. Si queremos que ellos lloren, primero tendremos que llorar nosotros. Quizá no en un sentido literal, pero casi. Yo no puedo escribir una escena emotiva mientras estoy charlando con unos amigos, escuchando música alegre o tecleando de forma automática.

Si siempre es importante centrarse mientras escribes, con mucha más razón tienes que hacerlo en esos momentos de especial carga emocional. Primero tendrás que ver la escena, escuchar los diálogos, sentir con los personajes y, después (o a la vez) contarlo. Pero tienes que ser uno más de esa escena, compartir ese momento, ser un testigo que introduce al lector y le hace llegar esa corriente de sentimientos con fidelidad.

Podría decirlo más veces y de otras maneras, pero yo creo que no hace falta, ¿verdad?

Así que aquí tenéis otra razón para amar la escritura 🙂

Un saludo

ACTUALIZACIÓN DE “PUBLICAR CON AMAZON” Y UN ESCRITO DE UNA COLABORADORA

Hola a todos.

Como veis, continúo cumpliendo mi propósito de mantener vivo el blog. La verdad es que la culpa la tenéis vosotros 😉 . Sois muchos los que visitáis estas páginas y no pocos los que me escribís de vez en cuando para comentarme alguna idea o sugerencia, o para lanzarme alguna pregunta a la que yo respondo como puedo.

Hoy quiero compartir con vosotros un escrito que me ha enviado Julia R. desde Santander. Pero, antes de cederle definitivamente la palabra, aprovecho para completar la última entrada en la que os hablaba de mi experiencia de publicar con Amazon.

Van pasando los días y compruebo que todo funciona a la perfección (conste que no tengo acciones de Amazon, ni me pagan por hacerles publicidad, ni nada de eso… aunque si algún directivo de Amazon quiere ponerse en contacto conmigo, seguro que llegamos a un acuerdo 😛 . Lo mío es la consecuencia de un cliente satisfecho, ni más ni menos). Ya me ha llegado la nueva edición de todas mis novelas y el resultado ha cumplido las expectativas. Os pongo aquí una foto de mis criaturas 🙂 . Si pincháis en la imagen obtendréis más información sobre cada una de ellas.

Dicho esto, cambiamos de tema y volvemos a lo importante, es decir, a Julia y a su escrito, que podéis leer a continuación.

 

Creo que te echo de menos

Hoy voy a combinar verso libre,

con mi prosa sin calibre.

Hoy quiero dedicarte a ti este poema,

si lo quieres llamar así,

por haber sido como una gema.

Un amuleto, mi paracaídas,

y últimamente, mi último pensamiento

antes de dormir.

Sé que me he saltado lo del verso libre,

pero ya no tengo quien me equilibre.

Lo sé, sigo yéndome del tema,

siempre te molestaba,

o te enternecía,

¿Quién sabe ya?

¿Cómo puedo saber si sigues

orgullosa de mis versos, de mis

notas o de mis palabras?

No sé, es extraño no tenerte,

que no estés para decirme que me despierte,

que vuelva a enorgullecerte.

Quiero que vuelvas,

que me sigas contando historias,

reales o mágicas,

pero más aventuras.

Y es que creo que te echo de menos…

Muchas gracias a todos por vuestro tiempo y en especial a Julia por su colaboración.

Un saludo

PUBLICAR CON AMAZON

Hola a todos.

¡Feliz 2018! Me dispongo a cumplir mi propósito de fin de año, que como podéis ver en la entrada anterior, consiste en retomar este blog, que había dejado algo desatendido durante los últimos meses 😦 .  Y, como se trata de un tema que puede ser de gran interés para algunos, me dejo de introducciones y nos ponemos manos a la obra.

En primer lugar, quiero que quede bien claro que lo que voy a contar aquí es mi experiencia personal. No pretendo hacer publicidad de nada (excepto de mis novelas, claro está 😉 ), ni pretendo ser un experto en la materia. Cualquier comentario que enriquezca este punto de vista será bienvenido.

Con vuestro permiso, voy a contextualizar un poco.

Empecé a escribir a mediados de 2007 y publiqué mi primera novela en septiembre de 2010. Tanto ese libro como los que le siguieron se publicaron con la editorial Ámbar (Barcelona), a la que siempre estaré agradecido por su confianza, amabilidad y cercanía. Hace unos meses la responsable de la editorial me comunicó que a final de año cerraría la empresa por lo que no podrían seguir distribuyendo mis libros. En ese mismo instante comencé a barajar posibilidades para que mis libros siguieran disponibles para aquellos que quisieran adquirirlos y leerlos. La más lógica era buscar una editorial que tomara el relevo, pero… No era una tarea fácil. No estamos en un momento demasiado boyante para el mercado editorial, la verdad. Aun así, estaba dispuesto a intentarlo, hasta que…

Hace unas semanas llegó a mis manos un libro de tapa blanda que había autopublicado un conocido mío a través de Amazon. Al tratarse de una edición “casera” había varios aspectos mejorables, pero tanto la calidad de los materiales como de la impresión era bastante buena. Por lo que decidí investigar por mi cuenta para ver qué tendría que hacer para publicar mis novelas de ese modo.

Hace ya años que todos mis libros están disponibles en versión digital en Amazon, así que no necesité crearme una cuenta de autor porque ya la tenía. Pero si alguien decide seguir este camino, ese sería el primer paso. Dentro de mi cuenta, en la sección de “Biblioteca” aparecen todas mis novelas y debajo de la versión para kindle había un botón que decía “publicar versión en tapa blanda” (o algo así).

Al comenzar este proceso tienes que introducir los datos del libro que desees publicar. Es muy sencillo y solo tardas un minuto. Después pasas a la siguiente pantalla en la que te pregunta si tienes un ISBN o quieres que se genere uno gratuito. Lo normal es que elijas que te lo generen ellos mismos, y tarda tres segundos en hacerlo. Por lo que sigues adelante y llegas a los momentos cruciales, en los que te juegas no solo que el libro se pueda publicar o no, sino, sobre todo, que el resultado sea el que deseas o una birria.

¿Cuáles son los dos pasos a los que me refiero? La portada y el contenido del libro. Es decir, todo 😛

Para hacer la portada, primero tienes que seleccionar el tamaño del libro (el estándar es 6×9 pulgadas), y otros detalles sobre el tipo de papel, la sangría y si es con brillo o mate. Yo  te recomiendo que elijas blanco y negro con color crema para el papel, y que la portada tenga brillo. Pero todo esto depende.

Para la portada hay dos opciones, diseñarla ahí mismo, con un creador básico que te ofrecen, o subirla en PDF. En ese caso, tienes que descargarte una plantilla para que se ajuste perfectamente a la edición.

¿Mi consejo? Si sabes diseñar bien, genial, inténtalo. Pero, si no tienes mucha experiencia… Busca a alguien que te pueda ayudar. Y si tienes que pagarle, hazlo. La portada es la cara del libro y no solo tiene que ser bonita, sino que debe mostrar un producto profesional.

Segundo paso: subir el texto de tu libro. Puedes hacerlo en varios formatos, pero yo te recomiendo el PDF. Y hay varias cosas muy importantes a tener en cuenta:

-Los márgenes: si no los respetas, no te dejará publicarlo. No puede haber nada fuera de los márgenes que ellos te marcarán cuando le des a vista preliminar. Te recomiendo que dejes dos centímetros por lo menos.

-Las imágenes (si las hay): además de no salirse de los márgenes, deben tener un mínimo de calidad.

-Páginas en blanco: no más de dos seguidas

-La numeración de las páginas: debe cuadrar con el número de páginas. No puedes empezar con el 1 en la segunda página…

Estos son detalles en los que el programa se fijará y por los que no te permitirán seguir adelante hasta que todo esté como debe, pero…

ES MUY IMPORTANTE QUE MAQUETES TU LIBRO COMO LO HARÍA UNA EDITORIAL.

Ve un momento a la estantería más cercana, toma una novela y ábrela. No es una página de word con texto justificado sin más. Hay que elegir un tipo de letra adecuado, interlineado, sangrías, márgenes, espacio entre caracteres, etc.

DE LA PORTADA Y DE LA MAQUETACIÓN dependerá que PAREZCA UN LIBRO DE VERDAD O UNA COPIA CASERA IMPRIMIDA EN LA CASA DE UN AMIGO.

Yo tuve la gran suerte de que contaba con todo el material de las anteriores ediciones de mis libros, así que ya estaba hecho por profesionales… Excepto uno de ellos que solo lo había publicado en digital y que tuve que maquetarlo por mi cuenta. Aún no he recibido la copia impresa de esa novela, en cuanto me llegue os diré qué tal y, si sale bien, os diré cómo se maqueta 😉

Una vez que termines este proceso y que apruebes la vista previa que te ofrece el programa, pasas a la última fase: PONER EL PRECIO.

Y aquí es donde Amazon marca la diferencia respecto a las demás editoriales.

¿CUÁNTO SUELE GANAR UN AUTOR POR CADA LIBRO QUE VENDE?

Depende, pero suele estar en torno al 10% del precio del libro antes de impuestos. Si tu libro cuesta 15$ en librerías, tus beneficios por cada ejemplar vendido ascenderán a 1,2$ más o menos.

¿CUÁNTO GANAS EN AMAZON?

El 60% del precio del libro antes de impuestos… Pero tienes que descontarle el precio del libro.

La impresión de un libro de 230 páginas (aprox) con portada a color cuesta algo más de 3$. Así que si decides vender tu libro a 15$, tus beneficios serán un poco inferiores a 6$ y los de Amazon 6$.

Es decir, vendiendo el libro al mismo precio, ganas cuatro veces más (en ese caso)… Y ESO TE PERMITE VENDERLOS A UN PRECIO MUCHO MÁS ASEQUIBLE.

Yo, por ejemplo, estoy vendiéndolos casi a la mitad de lo que costaban en librerías 🙂

Además, como Amazon imprime sobre pedido y tiene diversos puntos de impresión, el libro está disponible para muchos más países a un precio razonable.

Ahora llegan las preguntas…

¿Lo has probado? ¿Qué tal resulta? ¿Es un libro de calidad? ¿Tarda mucho en llegar? ¿Se vende?

Como os estoy contando noticias muy, muy frescas, solo tengo la experiencia de uno de mis libros. El primero de la saga Uhlma. Fue el primero que edité en tapa blanda. En cuanto estuvo disponible compré uno, me llegó a los ocho o nueve días y estoy completamente satisfecho con su calidad. La portada no tiene solapas, por lo que si quieres poner tu biografía u otros títulos publicados, debes hacerlo en páginas extra. Pero, por lo demás, la calidad es igual a la de un libro de imprenta tradicional.

Respecto a las ventas… Eso depende de cada uno 😉 Pero sí que os advertiré de algo para que no os llevéis sustos. Mientras que las ventas en digital se reflejan en vuestro panel de inmediato, las de libros en tapa blanda no aparecen hasta que se ha hecho el envío. Lo sé porque llamé al servicio al cliente de Amazon y me trataron con muchísima amabilidad y eficacia 🙂 .

Dentro de unos días me llegarán los otros seis libros que he publicado con ellos y os contaré qué tal ha ido. Pero, por lo pronto, estoy muy satisfecho con esta opción y creo que es una nueva vía para todo aquel que desee publicar un libro y no cuente con el respaldo de una editorial. En el menú de la derecha tenéis los enlaces a la página de venta de Amazon de cada una de mis novelas. Si queréis, podéis echar un vistazo para ver cómo queda (veréis poca cosa, la verdad) y podéis comprar la que más os guste. Son todas muy interesantes y entretenidas, y lo digo de manera objetiva y desinteresada 😛

PERO…

PERO…

PERO…

Al no contar con el respaldo de una editorial, tampoco se cuenta con su ayuda en la corrección, edición, maquetación, publicación y todos los ….ón del libro. Así que deberéis hacerlo vosotros solos o, mejor aún, buscar ayuda.

Un libro lleva mucho trabajo detrás. Si pretendes escribir y publicar en unas semanas, es muy probable que te lleves un chasco.

Bueno, paro ya.

Si tenéis alguna pregunta o algo que añadir, podéis hacerlo en los comentarios, así estarán a la vista de todo el mundo.

Un saludo

CONFESIONES DE UN ESCRITOR EN BUSCA DE EDITORIAL

Hola a todos.

Hoy da comienzo una serie de entradas algo distintas… A ver qué pasa. Tienen una finalidad doble. Por un lado, me servirán de “desahogo”. Y por otro (y esta es la razón por la que voy a escribirlas), confío en que resulten útiles a algún escritor más o menos principiante en una situación similar. Se dice que mal de muchos consuelo de tontos. Pero también es cierto que se sufre mejor en compañía, y las penas compartidas son menos penas 😉

Vamos allá.

Situación: 

Resultado de imagen de escritor principianteTras meses (o años) de trabajo, una persona da por finalizada su novela. Da igual que sea la primera o no, cada libro es único. Al confeccionar esa obra, el autor ha puesto en ella todo su cariño, esfuerzo e ilusión. Ha tenido que pasar por muchos momentos de duda y de sequía creativa hasta llegar a la meta. Pero, al fin, lo ha conseguido. El libro ya está escrito… Empieza otro proceso: buscar editorial.

¿Te suena de algo? ¿Has pasado por ello? ¿Están pasando por ello? ¿Crees que pasarás por ello? 🙂 Bienvenid@ al club 😛

Resultado de imagen de línea de salidaComo posiblemente sabréis, si ya habéis visitado esta página anteriormente o si le habéis echado un vistazo, tengo la suerte de haber publicado seis novelas en papel. No me puedo quejar de las críticas ni de las ventas; aunque tampoco es que hayan sido unos best-sellers. Gracias a esas novelas he conocido a mucha gente y he compartido miles de horas con jóvenes lectores de toda España. Sin embargo, casi siete años después de que se publicara mi primera novela, vuelvo a la línea de salida.

Hasta ahora, la editorial Ambar se ha encargado de publicar todos mis libros. Nunca podré agradecerles lo suficiente la confianza que depositaron en mí, y lo bien que me han atendido (y me siguen atendiendo). El problema es que, por varias circunstancias, ya no editan nuevas obras, sino que tan solo distribuyen las ya publicadas.

Resumiendo: me toca empezar de nuevo.

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Y por eso estoy aquí, escribiendo esta entrada. Porque sé que sois muchos los que estáis en esta situación, o lo estaréis cuando terminéis vuestra novela, y quiero compartir con vosotros el proceso que espero que culmine con un final feliz.

¿En qué fase estamos? Terminé la novela antes de Navidad, la corregí durante las fiestas y la envié por mail a varias editoriales el lunes 9 de enero. Lo habitual es que las editoriales no contesten cuando reciben un libro y, si lo hacen, se limitan a decir que ya te dirán 😛 . Tan solo hubo un caso en el que ocurrió esto último. Las demás no dijeron nada.

¿Cuánto suelen tardar en evaluar un libro y contestar, si contestan? MESES

¿Qué recomiendo yo a los escritores en esta situación? PACIENCIA.

¿Es fácil tenerla? NO

Resultado de imagen de FANTASMASReconozco que dos días después de enviar el mail empezaron a rondarme los oscuros augurios: “no te van a hacer ni caso”, “nadie te va a publicar”, “todo ese tiempo dedicado para nada…”. Pero, haciendo un gran ejercicio de autocontrol y fortaleza emocional, logré convencerme de que era demasiado pronto para desanimarse y me dije: “ya te desanimarás dentro de unos meses” 🙂

¿Qué pasará si no me contestan? Esta es la pregunta que justifica esta entrada. Mi objetivo no es aburriros con mis rollos personales, sino compartir mis planes por si os sirven de algo.

La primera pregunta que me he hecho ante la posibilidad de que las editoriales contactadas decidan ignorarme es: “¿crees que la novela merece ser publicada?” Esta pregunta es muy importante, porque si vas a pelear por algo, tienes que estar convencido de que vale la pena. ¿Cuál fue mi respuesta? ¿Tú qué crees? 😉

Aclarada esta cuestión, pasé a establecer uncalendario para pasar del plan A al B, y luego al C, y así hasta llegar a la Z.

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Plan A: Esperar a que las editoriales hayan podido leer y valorar la novela.

Plan B: Si no ha habido respuesta antes de x semanas, enviar la novela a un concurso que tendrá lugar durante la primavera.

Plan C: Si no gano el concurso, ni despierto el interés de los organizadores y las editoriales siguen sin contestar… Contactar con algunas de las que descarté en mi primer envío.

Plan D: Estudiar las distintas editoriales de coedición y contactar con alguna de ellas.

Y, si ni aún así lograra mi propósito, estoy dispuesto a autopublicar mi libro y recorrer España una vez más para darlo a conocer, porque creo que se merece esa oportunidad. Tendrán que ser los lectores los que decidan si estoy en lo cierto o no. Si resulta que después de todo el esfuerzo la novela no resulta del agrado del público, tendré que aceptarlo, aunque no me guste. Lo que no pienso hacer es tirar la toalla antes de tiempo y quejarme de lo mal que está el mercado y lo exclusivistas que son algunas editoriales, etc, etc, etc. Las quejas y las excusas son el último recurso de los perdedores. Y ni tú ni yo lo somos, ¿verdad?

 

Así que vamos a por ello.

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Ya os contaré.

Un saludo

@M_A_JORDAN

LOS TERCEROS PASOS (Y YA NO HAY MÁS) xD

Hola a todos.

Esta mañana, al entrar en el blog, he visto un comentario “pendiente de moderación” en la entrada “LOS SEGUNDOS PASOS”. Esa entrada la escribí a petición de una lectora que se quejaba de que todos los consejos para escritores hacían referencia a las primeras etapas de la escritura, pero no a aquellos que ya habían caminado cierto trecho de esa senda… Pues bien, el comentario de hoy me invitaba a hablar de “LOS TERCEROS PASOS”.

Agradezco que la gente me sugiera tema de los que hablar en esta página, porque así sé que al menos hay otra persona interesada en ese asunto, y no estoy soltando un rollo al ciberespacio. Por lo que me dispongo a tratar de abordar ese asunto… Sin saber muy bien qué voy a decir.

Veamos, ya has empezado a escribir, has pasado por los primeros problemas y los has superado. ¿Qué puede pasar ahora? Que tengas más problemas. Sí, casi seguro que eso es lo que pasará. Pero, mi consejo para eso sería el mismo de los SEGUNDOS PASOS, es decir:

¡¡SIGUE ADELANTE!!

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Y tú sigues adelante y ¡¡TERMINAS TU NOVELA!! Aplausos, fuegos artificiales, música emotiva, banderas al aire, confeti, champán, palmadas en la espalda, suspiros de alivio, sonrisas pletóricas y toda la parafernalia que acompaña al éxito logrado con esfuerzo.

Vale, genial. Y, cuando se te pasa el subidón, ¿qué? Ya has terminado tu novela. ¿Y? ¿Ahora qué? ¿La vas a dejar guardada en una carpeta de tu ordenador a ver qué pasa? ¿Vas a imprimirla y encuadernarla con gusanillo en la papelería de la esquina? ¿O vas a esperar a que las editoriales hagan cola a la puerta de tu casa para pedirte que publiques con ellos?

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Escribir una novela es difícil, pero solo depende de ti. Ahora tienes una tarea por delante en la que participan otras personas.

De acuerdo, soy el primero que dice que uno tiene que escribir por gusto, para disfrutar, sin agobiarse con publicar. Es cierto que terminar una novela ya es un éxito en sí mismo. Pero… No nos engañemos. Decir que escribes y no te importa si te publican o no, es como entrenar todos los días con un equipo de fútbol y decir que no te importa si juegas el fin de semana o no. Posible, pero poco frecuente. Tienes que disfrutar de la escritura, pero lo lógico es que luego quieras que sean muchos los que lean tus trabajos. Vamos, digo yo 😉

¿Y cómo se consigue?

Si esperas encontrar la receta mágica para publicar, deja de leer YA. Lo siento, no la tengo. Tan solo puedo ofrecerte algunos consejos y reflexiones. Tendrás que decidir por ti mismo.

Vamos allá.

Has terminado tu primera novela. ¿Qué tienes que hacer? Lo primero es revisarla y corregirla. Lo segundo es revisarla y corregirla. Y, después, te recomiendo que la revises y la corrijas. Hablo en serio. Con mucho esfuerzo lograrás que algunas personas le den una oportunidad a tu obra. Y, cuando eso ocurra, ¿quieres que la dejen de lado por no haberte molestado en pulirla un poco más?

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Correcto: “dar cera, pulir cera” 😛

Revísala, corrígela y, una vez que ya esté lo mejor posible, empieza el proceso. Te pongo las diversas posibilidades en el orden que yo estimo oportuno.

  1. Preséntala a un concurso: busca uno apropiado para tu obra y envíalo. Si no sale bien, puedes probar con otro. Tan solo te recomiendo que te marques un tope para dejar de intentarlo. Puede ser un plazo de tiempo (uno o dos años).
  2. Busca direcciones de editoriales y envíales tu novela: lee bien la información que piden y prepárala con cuidado (resumen de la obra, curriculum, informe sobre la novela, etc). También te puedes marcar un plazo de tiempo de espera. No muy largo, si no te dicen nada de nada, es que tienen pocas intenciones de contestarte.
  3. Infórmate sobre las diversas editoriales de coedición o autoedición. Te costará algo de dinero, pero… Es una inversión que tienes que decidir si quieres afrontar o no.
  4. Si no logras publicar en papel y no quieres gastar dinero, la única opción que te queda (que no es mala) es publicar en digital. Hay diversas plataformas para colgar y vender tu e-book. Amazon es una de ellas y el proceso es muy sencillo. Puede ser un primer paso para dar a conocer tus trabajos y lograr que te publiquen en papel otra obra en un futuro más o menos cercano.

Cada uno de estos procesos tiene su historia, pero tendrás que descubrirla tú mismo. Lo importante es que tengas ciertas garantías de que la obra en cuestión es buena, y para eso busca el asesoramiento de alguien de confianza y con cierto criterio literario. Si el libro es bueno, pelea, insiste y no te rindas. Pero sería una lástima malgastar fuerzas y llamar a mil puertas para presentar un producto que no vale la pena.

¿Y qué hago si me dicen que mi novela no es suficientemente buena? Dos opciones:

  1. Corregirla y mejorarla: recomendable en el caso de que te digan que con eso se puede arreglar.
  2. Dejarla en un cajón un tiempo. Más adelante la verás con otros ojos y descubrirás los fallos. En cualquier caso, no ha sido una pérdida de tiempo, te ha servido para aprender, no lo dudes.

¿Y si consigues publicar?

No te creas que ya está todo hecho. Habrás conseguido muchísimo, pero no todo. Los libros no se venden solos, tendrás que trabajar mucho. Pero, vale la pena.

¿Cómo se promociona un libro? Este podría ser el título de otra entrada. Así que me sirve para poner el punto y aparte. Ya veremos si me decido a contestar a esa pregunta o dejo que alguien lo haga por mí 😛

Espero que os haya servido.

Un saludo

@M_A_JORDAN