ESO ES LO QUE ESTE PAÍS NECESITA: ¡MÁS LIBROS!

¡Dios!”, dijo, cuando le vendes un libro a alguien no solamente le estás vendiendo doce onzas de papel, tinta y pegamento. Le estás vendiendo una vida totalmente nueva. Amor, amistad y humor y barcos que navegan en la noche. En un libro cabe todo, el cielo y la tierra, en un libro de verdad, quiero decir. ¡Repámpanos! Si en lugar de librero fuera panadero, carnicero o vendedor de escobas la gente correría a su puerta a recibirme, ansiosa por recibir mi mercancía. Y heme aquí, con mi cargamento de salvaciones eternas. Sí, señora, salvación para sus pequeñas y atribuladas almas. Y no vea cómo cuesta que lo entiendan. Solo por eso vale la pena. Estoy haciendo algo que a nadie se le ha ocurrido desde Nazareth, Maine, hasta Walla Walla, Washington. ¡Es un nuevo campo, pero vaya si vale la pena! Eso es lo que este país necesita: ¡más libros! 

Christopher Morley en La librería ambulante

Si fuera panadero, carnicero o vendedor de escobas la gente correría a su puerta a recibirme…

Pero este hombre no vende carne, ni pan, ni productos de limpieza, sino LIBROS. Esos almacenes de sueños, esas puertas al infinito, esa fábrica de experiencias…

Al releer este fragmento de La librería ambulante, me ha venido a la cabeza una imagen que vi hace tiempo en Facebook:

Resultado de imagen de si los árboles dieran wifi

Así somos… El apetito nubla nuestro entendimiento y somos capaces de sacrificar lo realmente importante para satisfacer lo accesorio.

Esto es lo que hace falta a este país: ¡Más libros! 

Cuanto más inculta es una sociedad, más sencillo resulta manipularla. Por eso en los gobiernos autoritarios se busca la distracción de las masas. “Pan y circo”, ¿te suena? Y mucho cuidado con los que piensen distinto, o simplemente piensen. Por eso me provocan tanto rechazo las etiquetas y los eslóganes baratos y absolutistas. Es el truco que usan los manipuladores para anestesiar nuestro cerebro. Repiten sus consignas hasta que la gente crea que eso es lo que piensa. Y como falta el hábito de preguntarse los porqués, pues simplemente se sigue a la corriente de moda y se tacha de retrógrado, o de lo que sea, al que piense distinto… Por miedo a que amenace esas “convicciones”.

Más libros y más gente que lea… y que piense. Y, entonces, aunque no estemos de acuerdo, seremos capaces de entendernos.

 

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EL LIBRO DE TU VIDA

“Los buenos libros nos ayudan a ser mejores personas”

Esta frase salió en una interesantísima conversación que mantuve la semana pasada con una gran lectora y experta en literatura. Y lo cierto es que, aunque ambos estuvimos completamente de acuerdo, se trata de una afirmación que merece ser explicada y desarrollada… Espero que también con vuestros comentarios.

¿Cómo nos puede ayudar a mejorar un buen libro? No me refiero ahora a aspectos lingüísticos, ni de capacidad de expresión, sino a algo más interior y personal. Aquí van mis ideas.

Resultado de imagen de psicologia-Los buenos libros nos ayudan a conocer mejor al ser humano. Los grandes autores han sido capaces de reflejar con profundidad el carácter, la psicología, los sentimientos y todos los procesos mentales de sus personajes, introduciéndonos de este modo en el interior de diversas personas a las que llegamos a conocer a fondo. Este conocimiento nos permitirá comprender mejor a los que nos rodean e incluso a nosotros mismos.

-A través de los libros vivimos experiencias muy variadas y aprendemos de ellas igual que podríamos hacerlo si ocurrieran en la vida real.

-La variedad de personajes, vivencias, relaciones, sentimientos, etc. enriquece nuestro modo de ser. Es lo mismo que ocurre con aquellos que tienen la oportunidad de tratar a mucha gente distinta. Tienen más posibilidades de cultivar su mente y su carácter.

Resultado de imagen de líder-En algunas de esas grandes novelas encontramos personajes que pueden ser auténticos referentes para nuestra vida. Un ejemplo a seguir, un modelo de actuación, un estímulo para superarnos y aspirar a metas más altas.

-Además de esos personajes ejemplares, también se pueden hallar en muchos de estos libros valores profundos que fortalecen nuestro sentido moral y refuerzan nuestras convicciones, de modo que no nos dejemos llevar por lo fácil o lo mediocre.

-Incluso los personajes malvados o las situaciones perversas pueden ser una ayuda, ya que nos permiten experimentar las consecuencias del mal sin tener que sufrirlas directamente.

¿Se te ocurren más ideas? No dejes de incluirlas en los comentarios.

Para terminar, solo quiero añadir algunas consideraciones.

Resultado de imagen de veracidadUna condición indispensable para que un libro pueda servir de ayuda es la honradez. Es decir, el autor debe esforzarse para mostrar la realidad tal cual es, sin decorarla ni condimentarla con falsedades. Me explico: no sería honrado que se mostraran situaciones que suelen provocar conflictos o problemas personales quitándoles todo ese dramatismo para dar la impresión de que eso no tiene consecuencias. Por ejemplo, si el protagonista tuviera una adicción a las drogas, no sería honrado mostrarlo feliz y contento, con un entorno en el que todo funciona perfectamente y eso no supone ningún problema. Las buenas historias deberán estar en contacto con la realidad y, si no es así, se advertirá al lector para que sepa a qué atenerse.

Y ahora el típico lamento en plan “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Me da la impresión, pero es muy posible que me equivoque porque es solo eso, una impresión… Repito, me da la impresión de que algunos autores están devaluando nuestros sueños e ideales. Lo explicaré con un ejemplo.

Imagen relacionadaEn la conversación a la que he hecho referencia al principio, hablamos mucho sobre “El Señor de los Anillos”. No soy un experto en esta obra, aunque me la he leído un par de veces y he visto las pelis en varias ocasiones. Sin embargo, recuerdo bien el tono épico de toda la historia, la valía de muchos de sus personajes, su compromiso, su lealtad, su determinación a dar la vida si es necesario con tal de llevar a cabo su misión. La valentía y fidelidad de Frodo, que asume la carga que le ha tocado y no rehuye esa involuntaria responsabilidad. El bien que lucha contra el mal y triunfa gracias al compromiso y el sacrificio de tantas personas. Este sería un claro ejemplo de cómo un libro nos puede ayudar a ser mejores.

Pero no hace falta que recurramos a historias tan épicas. Las novelas de mi querida Jane Austen también son otro ejemplo claro de lo que hemos comentado aquí. Personajes con virtudes y defectos, una sociedad claramente mejorable y muchas situaciones de todo tipo. Sin embargo, en todo momento se nos muestran ciertos valores que siguen siendo vigentes: la elegancia, el respeto, la firmeza de convicciones, la honradez, el amor por la familia…

Como os decía, hecho en falta esa amplitud de miras en algunas obras actuales. Me gustaría que nos animaran a soñar más alto, a aspirar a metas ambiciosas… Y no a un aquí te pillo aquí te mato, y a otra cosa mariposa, que la vida son cuatro días y hay que disfrutarla. Mentalidad de comida rápida, servida en vajilla de usar y tirar, resumida en un tweet 😛 .

Los buenos libros nos hacen sentir bien, porque nos ponen en contacto con nuestra verdadera naturaleza, nos recuerdan que estamos llamados a hacer cosas grandes, que somos miembros de una gran comunidad -que por supuesto que no es perfecta, pero ha alcanzado logros considerables-, nos muestran la profundidad de nuestros sentimientos y nos animan a vivir con mayor plenitud.

Por eso todos los lectores tenemos una lista -consciente o inconsciente- de libros que han marcado nuestra existencia. Personajes que viven entre páginas, pero que forman parte de nuestra vida como si fueran de carne y hueso.

Un saludo

@M_A_JORDAN

UN GRAN PODER CONLLEVA UNA GRAN RESPONSABILIDAD

Resultado de imagen de caramelo¿Qué opinarías de una persona que repartiera caramelos tóxicos en la puerta de un colegio? ¿Y qué le dirías si argumentara que él no obliga a nadie a comer sus caramelos, que además son muy sabrosos y tienen un envoltorio muy atractivo?

Aunque todo eso fuera cierto, no atenuaría la culpa de una persona que pusiera en peligro la salud de unos niños, que en su mayor parte no tienen ni la experiencia, ni la madurez, ni la capacidad de discernimiento necesarias para poder evitar ese peligro. ¿Culparíamos a un niño por comerse una golosina de lo más apetitosa? Yo no lo haría. En mi opinión, la responsabilidad debería recaer sobre la persona que creó ese veneno (por muy sabroso y atractivo que sea), y sobre los padres si no han tratado de prevenir esa situación educando a su hijo y velando por su entorno, en la medida de lo posible.

Resultado de imagen de enfermedades psiquiátricasHace unos días, vi unas viñetas en las que se planteaba qué ocurriría si tratáramos las enfermedades físicas como las psíquicas. Se veía a un hombre sin brazos al que otro le decía: “vamos, seguro que puedes coger la caja, solo tienes que animarte y dejar de darle vueltas a ese asunto”. Y otras situaciones por el estilo. Es el problema de lo que no se ve, podemos pensar que no existe.

Imagen relacionadaEs buenísimo que los niños y los jóvenes lean. Como escritor de literatura juvenil soy una parte muy interesada en que esto ocurra 🙂 . Pero, del mismo modo que no todo lo que se puede ingerir debe ser ingerido, no todo lo que se puede leer merece ser leído. Un libro puede ser un gran amigo o una malísima influencia. Es tarea de los padres y de los educadores velar para que los menores tengan acceso a historias que les entretengan y colaboren en su recto crecimiento; y evitar aquellas lecturas que pueden resultar perjudiciales para ellos. Esto supone mucho trabajo, sobre todo si los niños son grandes lectores, pero, del mismo modo que no dejaríamos a un menor en compañía de una persona de dudosa moralidad, tampoco podemos permitir que un libro, por muy vistoso y divertido que sea, introduzca en su cabeza ideas y comportamientos perniciosos. Que no lo veamos no significa que no exista.

¿Y qué decir de esos escritores (y sus respectivas editoriales) que lanzan al público infantil y juvenil ese tipo de libros? Seguramente, lo hacen porque ellos no las perciben como dañinas. Lo único que buscan es contar unas historias divertidas, atrapar a ese público tan difícil y engancharlo con sucesos y escenas disparatadas, cómicas o sorprendentes. Esos fines son fantásticos, pero no vale cualquier medio y menos aún cuando el destinatario no está preparado para diferenciar lo bueno de lo malo, lo que le hará feliz de lo que le conducirá a una vida insatisfecha, lo que le mejora como persona y lo que le lleva a degradarse.

Resultado de imagen de cebo anzueloEn realidad, todo esto no es más que una consecuencia lógica de la sociedad en la que vivimos que tiene sus puntos fuertes y débiles, como siempre ha ocurrido. Potenciamos el éxito fácil, la vida sin complicaciones, la diversión por encima del esfuerzo, el goce momentáneo, inconsciente e irresponsable. Y, por lo tanto, no es extraño que ocurra lo mismo en la literatura. Algunos autores ponen el número de ventas por encima de la calidad literaria y, en consecuencia, usan aquellos recursos que les pueden proporcionar ese éxito. Apelan a lo más básico del ser humano para captar su atención. Es lo mismo que hacen algunas campañas publicitarias, y no pocas películas… El problema es que en vez de rebelarnos contra aquellos que nos degradan así, les seguimos el juego. Pero, si eso es siempre condenable, en el caso de los trabajos dirigidos a niños y jóvenes me parece aún más grave.

Como escritores de literatura juvenil, tenemos una responsabilidad. Independientemente del tipo de historia que queramos contar, de nuestro estilo literario, de nuestros gustos y circunstancias personales, debemos tener en cuenta que nuestro público, en ocasiones, no está preparado para leer con espíritu crítico nuestros trabajos. No se pararán a analizar actitudes, y muchas veces tomarán por bueno lo que nosotros les digamos que es así. Por eso deberemos velar para que nuestros escritos no perjudiquen a nuestros lectores. Bueno, esto como mínimo, aunque lo ideal sería que nuestras obras les ayudaran a ser mejores personas.

Pero de eso ya hablaremos en la próxima entrada.

Un saludo

@M_A_JORDAN

SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS

Resultado de imagen de sevillaEsta semana he estado en Sevilla, visitando varios colegios para impartir diversas sesiones a grupos de chicos y chicas de 10 a 16 años. Llevo desde 2010 saltando de cole en cole y tiro porque me toca, por lo que el número de jóvenes con los que he compartido alguno de estos encuentros es de varias decenas de miles… Y me siguen sorprendiendo con sus preguntas, comentarios o aportaciones. Por eso, cuando alguien me pregunta: “¿qué es lo que más te gusta de ser escritor?” La respuesta es inmediata: “el contacto con los lectores”. Pero no era de esto de los que os quería hablar hoy…

En uno de estos colegios, tuve una “comida de trabajo” con profes de lengua de Primaria. Me encantó ver cómo se preocupan por sus alumnos y no dejan de buscar el modo de ayudarles mejor. Mientras le dábamos vueltas a cómo fomentar el gusto por la lectura y la escritura en los más pequeños, una de las profesoras me preguntó si hay unas reglas básicas para aprender a escribir. Como hace tan solo unas semanas que he impartido un taller de redacción, no tuve que pensar mucho para contestarle. ¿Qué le dije? Lo que ella ya sabía, lo que tú también sabes, lo que casi todos sabemos, pero con frecuencia olvidamos. La regla básica es SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS.

Resultado de imagen de aprendizajeTodo aprendizaje requiere paciencia, disciplina y algo de esfuerzo. Y, además, salvo que uno sea un genio, lo lógico es que este proceso sea gradual. Es decir, se comienza con algo sencillo y, poco a poco, se avanza en complejidad, sin que eso signifique que haya que despreciar lo anterior. Al revés, no olvidemos que al decir que algo es básico estamos subrayando su importancia, puesto que si quitamos la base toda la estructura se desmorona.

El objetivo principal del lenguaje es la comunicación. Por eso, al escribir, lo prioritario es que se nos entienda. Da igual el tipo de texto que sea: periodístico, literario, judicial, etc. Si tus lectores no comprenden el significado de tus palabras, has fracasado por completo. Y si te entienden después de mucho esfuerzo, también has fracasado… aunque en menor medida 😉

¿Significa esto que debemos utilizar un léxico muy limitado y unas estructuras simples? No. ¿Entonces? Muy sencillo. Mantente dentro de los límites de tu destreza y de tus conocimientos. Utiliza el tipo de lenguaje y de construcciones que sean necesarios para expresar tus ideas, buscando siempre la sencillez y claridad. No intentes impresionar a nadie con palabras altisonantes o rebuscadas.

Resultado de imagen de caminoNo olvides que la escritura es un camino que hay que recorrer sin prisas. ¿Cómo se mejora? Leyendo y escribiendo… y revisando. Pasito a pasito. Comenzamos por lo más sencillo y, cuando nos sintamos cómodos, probamos con algo nuevo. Pero sin olvidar lo anterior. Lo he dicho muchas veces en estas páginas y lo voy a repetir una vez más. Cuanto más sencillo, más bello. Pero para alcanzar la sencillez hay que trabajar mucho.

 

Un saludo

@M_A_JORDAN

 

PERSONAJES DE CARNE Y HUESO

Imagen relacionada¿Cuál es tu novela favorita? Lo sé, es una pregunta difícil. Así que, para ponértelo más fácil, reformularé la cuestión. ¿Cuáles son tus novelas favoritas?

¿Tienes ya varios títulos en mente? Bien. Sigamos.

¿Por qué te gustan tanto? Seguro que habrá muchas razones, algunas incluso desconocidas para ti. Pero no creo que me equivoque si te digo que una de esas razones es que te gustaron mucho los personajes, o al menos varios de ellos.

Resultado de imagen de personajes librosLos personajes son uno de los elementos principales de toda historia. De hecho, con frecuencia, el proceso de creación comienza con ellos. Unos buenos personajes fácilmente darán lugar a una buena novela. Si los personajes no están bien construidos… es difícil que se sostenga el edificio. Puedes escribir algo ameno, entretenido o divertido. Pero no pasará de ahí. Las grandes obras de la literatura cuentan con protagonistas inolvidables.

Ahora viene la pregunta lógica: ¿Cómo se pueden crear ese tipo de personajes?

No lo sé 😛 . Si lo supiera, podrías leer mi nombre en la zona alta del ranking de superventas… O no. Porque, por desgracia, que un libro se venda mucho no es sinónimo de que sea bueno, y al revés. Pero, volviendo al tema que nos ocupa, no tengo el secreto para crear un personaje excepcional, aunque sí que te puedo dar algunas ideas para lograr que tus personajes sean convincentes, interesantes y atractivos. No está mal para empezar, ¿no crees?

Lo más importante es que tus personajes sean “reales”, es decir, creíbles. Eso no está reñido con que sean completamente ficticios o fantasiosos. Que yo sepa, aún no se ha encontrado ningún hobbit, ni indicios de que hayan existido. Sin embargo, Frodo Baggins es un personaje cien por cien real. ¿Y cómo lograr que tus personajes sean reales? Fácil, estás rodeado de gente real, así que reflexiona unos instantes sobre su modo de ser. Unas cuantas pistas:

  1. Hay gran variedad, tanto física, como psicológica.
  2. Son complejos: no se puede etiquetar a una persona con acierto. Nadie es… y punto. Todos somos… y… y… y… y a la vez…, pero a veces… y aun así… Y, a pesar de todo, en ocasiones somos…
  3. Evolucionan. Piensa cómo eras de pequeño, y en la adolescencia, y después, y después, y ahora. Y aún no has dejado de cambiar. Nos influye el ambiente, la educación, nuestras experiencias, las amistades…
  4. Se comportan de maneras distintas en contextos diferentes.
  5. Tienen un gran mundo interior. Al menos algunos de ellos. Hay gente que solo vive para afuera y no se detiene a reflexionar. Procura que tus personajes no sean así. Cuanta más riqueza interior tengan, más interesante será su historia.
  6. Sus cualidades destacan o se ocultan al encontrarse en circunstancias concretas o en compañía de ciertas personas.
  7. A veces dominan sus sentimientos, a veces los sentimientos los dominan.
  8. Tienen sueños, objetivos, metas… Miedos, dudas, prejuicios…
  9. Etcétera.

Pues, una vez visto esto… Solo tienes que procurar que tus personajes sean así 😉

De acuerdo, es muy, pero que muy complicado. Por eso te recomiendo que vayas poco a poco.

Resultado de imagen de escultorEn primer lugar, escoge muy bien a tu protagonista o protagonistas. Como he dicho antes, la historia va a depender en gran medida de estos personajes, así que no tengas prisa. Una vez que tengas claro cómo va a ser, toma una hoja en blanco y escribe todo lo que puedas sobre él/ella/ellos. Puedes empezar con lo básico: nombre, edad, lugar de residencia, descripción física, forma de ser… Y después continúa desarrollando tanto su entorno como su personalidad. Escribe sobre su pasado: experiencias que les marcaron, razones que les hayan llevado a ser como son, el ambiente en el que se han criado. Habla de sus amigos, de lo que les gusta hacer, de lo que no soportan, de sus ilusiones, sus peculiaridades. Y esboza su futuro.

Es muy probable que mucha de esta información no aparezca en la novela, pero eso da igual. Quien tiene que saberlo eres tú, y así los plasmaras con mayor profundidad y coherencia.

Quizá te preguntes: “¿tengo que hacer esto con TODOS los personajes?”. No es necesario. Ni siquiera es “obligatorio” que lo hagas con los protagonistas. Aunque pienso que te será de ayuda. ¿Entonces? Te recomiendo que dediques mucho tiempo a los protagonistas y a los principales. No es tiempo perdido, al revés, te ahorrarás muchos quebraderos de cabeza más tarde y, además, aunque suene un poco a “escritor que va de bohemio”, te aseguro que, si defines bien a los personajes, habrá muchos momentos en los que serán ellos quienes saquen la obra adelante. Ellos marcarán el ritmo, abrirán nuevas posibilidades, desarrollarán la trama. Y tú te limitaras a contarlo. Sí, es un modo de hablar, pero no se aleja mucho de la realidad. Que le pregunten a Jane Austen.

El objetivo de todo esto es que tus personajes sean “reales”. Es decir, que la gente los perciba como tales y capten su complejidad, su coherencia, la riqueza de su personalidad, etc. Si logras eso, habrás recorrido una gran parte del camino para crear una buena novela. Pero aún faltan muchos detalles.

Resultado de imagen de leyendoAdemás de ser personajes “reales” procura que sean atractivos. No me refiero a que sean todos guapísimos 😛 . Piensa en la gente que conoces. Seguro que hay algunos con los que te apetece estar y otros con los que lo evitas en la medida de lo posible. También habrá otros que ni una cosa ni la otra… Procura que tus protagonistas sean del primer grupo. Tendrán defectos, por supuesto, pero habrá algo en ellos que te cautive y logre que quieras conocer su historia. Puede ser su carácter, su sentido del humor, su punto de vista, su originalidad…

Podríamos seguir ahondando en este tema y es posible que lo haga en otra ocasión, pero, de momento, lo dejamos aquí. Espero que esta entrada te haya dado alguna pista para crear unos buenos personajes. Y, si no es así, confío en que, al menos, haya logrado recalcar la idea de lo importante que será que lo logres.

Mucho ánimo y a disfrutar. No todo el mundo es capaz de crear personas y que luego la gente hable de ellos como si fueran reales. Ese es un privilegio que solo algunos tenemos. Por eso nos gusta tanto escribir 😉

Un saludo

@M_A_JORDAN

¡QUIERO ESCRIBIR MEJOR! PERO NO SÉ CÓMO…

¿Te gustaría escribir mejor? Supongo que sí. A mí me encantaría… El problema es cómo lograrlo, ¿verdad?

En esta entrada… no vas a encontrar la fórmula mágica para conseguirlo 😉 Pero sí algunas ideas que puede que te sirvan.

¿Qué significa escribir bien?

Resultado de imagen de escribir bienNo cometer errores sintácticos, evitar las faltas de ortografía, las discordancias, etc., etc., etc. Cierto, pero eso es lo básico y, aunque exija trabajo y atención constante, también es lo más sencillo de corregir, ya que existen unas reglas claras que podrás aprender y aplicar. Así que nos centraremos en otras facetas de la expresión “escribir bien”.

Suelo decir que un texto literario está bien escrito cuando:

  1. Transmite perfectamente la idea del autor.
  2. Logra reflejar la belleza del lenguaje

De manera que estos serán los dos objetivos que deberemos tener en mente mientras escribimos y al revisar nuestros textos.

Resultado de imagen de caminarPara transmitir una idea con fidelidad, lo primero es conocerla bien. Antes de escribir, profundiza en tu historia. Es lo mismo que nos ocurre en la vida cotidiana. Cuando nos preguntan por algo de lo que somos expertos, respondemos con seguridad y somos capaces de adaptarnos a nuestra audiencia. Sin embargo, si tan solo tenemos algunos datos sueltos, los recitaremos de la manera más escueta posible por miedo a cometer incorrecciones de todo tipo. Si conoces bien tu historia, caminarás por ella con paso seguro, y eso se reflejará en tus manera de contarla.

Resultado de imagen de ventana a la imaginaciónLa escritura es una ventana a nuestra imaginación. Invitamos a los demás a entrar en ella siguiendo los trazos de nuestra pluma. El lenguaje debe ser un medio para reflejar nuestras ideas, no un obstáculo. Por eso, al corregir uno de tus escritos, ponte en el lugar del lector y pregúntate si será capaz de comprender con facilidad lo que le quieres contar. Los lectores no conocen la historia como tú, no están tan familiarizados con los personajes y tan solo saben lo que les cuentas. Así que procura ser claro y ordenado. Evita lo que les pueda confundir, salvo que desees confundirlos, claro 😉

Resumiendo el punto 1: profundiza en tu historia y luego cuéntala de forma clara y ordenada. Ponte en el lugar de tu público y pregúntate si serán capaces de seguirte.

Resultado de imagen de piedad miguel angelReflejar la belleza del lenguaje… ¿No sería mejor decir utilizar el lenguaje de forma bella? Puede ser, aunque, para mí, el lenguaje es como la estatua que Miguel Ángel veía dentro de cada bloque de mármol. El objetivo es quitar lo que estorba para que se aprecie la obra en todo su esplendor. En ocasiones nos empeñamos en complicar nuestros escritos, como si la escritura enrevesada y oscura fuera mejor que la sencilla. Evita los párrafos sobrecargados, las frases interminables y las palabras incomprensibles. No se trata de que hables de un modo vulgar, sino de que lo hagas con exactitud. Es mucho más difícil ser conciso que lo contrario. Hace falta mucho trabajo para alcanzar la sencillez.

Entonces, ¿debo imitar el modo de escribir de los grandes genios? ¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOO!!!! ¡Ni se te ocurra! Si quieres escribir bien, no debes imitar a nadie. La escritura es una manifestación de nuestra personalidad y, por lo tanto, debe ser algo personal, no copiado. Procura aprender de los demás y, después, exprésate a tu manera. Eso es el estilo personal. El objetivo no es imitar el estilo de otros, sino perfeccionar el tuyo.

¿Cómo puedo perfeccionar mi estilo?

  1. Lee mucho.
  2. Lee muchísimo.
  3. Sigue leyendo… Eso sí, asegúrate de haber escogido obras que valgan la pena.
  4. Escribe.
  5. Revisa lo escrito: AQUÍ tienes algunas ideas sobre lo que tienes que buscar al revisar y corregir.
  6. Busca un texto que te guste, o que te parezca que está bien escrito. Pregúntate, ¿por qué funciona? Y no pares hasta que lo sepas. Este consejo no es mío, sino de Marta Rivera de la Cruz 😛
  7. Haz ejercicios de creación literaria: AQUÍ y AQUÍ tienes algunas sugerencias.
  8. Vuelve a revisar lo que has escrito.
  9. Pide ayuda a alguien cercano que pueda revisar tus textos. No hace falta que sea profe de lengua, basta con que sea un buen lector.
  10. No desesperes y recuerda que siempre se puede mejorar.

A escribir se aprende escribiendo.

Un saludo

@M_A_JORDAN

CONFESIONES DE UN ESCRITOR EN BUSCA DE EDITORIAL

Hola a todos.

Hoy da comienzo una serie de entradas algo distintas… A ver qué pasa. Tienen una finalidad doble. Por un lado, me servirán de “desahogo”. Y por otro (y esta es la razón por la que voy a escribirlas), confío en que resulten útiles a algún escritor más o menos principiante en una situación similar. Se dice que mal de muchos consuelo de tontos. Pero también es cierto que se sufre mejor en compañía, y las penas compartidas son menos penas 😉

Vamos allá.

Situación: 

Resultado de imagen de escritor principianteTras meses (o años) de trabajo, una persona da por finalizada su novela. Da igual que sea la primera o no, cada libro es único. Al confeccionar esa obra, el autor ha puesto en ella todo su cariño, esfuerzo e ilusión. Ha tenido que pasar por muchos momentos de duda y de sequía creativa hasta llegar a la meta. Pero, al fin, lo ha conseguido. El libro ya está escrito… Empieza otro proceso: buscar editorial.

¿Te suena de algo? ¿Has pasado por ello? ¿Están pasando por ello? ¿Crees que pasarás por ello? 🙂 Bienvenid@ al club 😛

Resultado de imagen de línea de salidaComo posiblemente sabréis, si ya habéis visitado esta página anteriormente o si le habéis echado un vistazo, tengo la suerte de haber publicado seis novelas en papel. No me puedo quejar de las críticas ni de las ventas; aunque tampoco es que hayan sido unos best-sellers. Gracias a esas novelas he conocido a mucha gente y he compartido miles de horas con jóvenes lectores de toda España. Sin embargo, casi siete años después de que se publicara mi primera novela, vuelvo a la línea de salida.

Hasta ahora, la editorial Ambar se ha encargado de publicar todos mis libros. Nunca podré agradecerles lo suficiente la confianza que depositaron en mí, y lo bien que me han atendido (y me siguen atendiendo). El problema es que, por varias circunstancias, ya no editan nuevas obras, sino que tan solo distribuyen las ya publicadas.

Resumiendo: me toca empezar de nuevo.

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Y por eso estoy aquí, escribiendo esta entrada. Porque sé que sois muchos los que estáis en esta situación, o lo estaréis cuando terminéis vuestra novela, y quiero compartir con vosotros el proceso que espero que culmine con un final feliz.

¿En qué fase estamos? Terminé la novela antes de Navidad, la corregí durante las fiestas y la envié por mail a varias editoriales el lunes 9 de enero. Lo habitual es que las editoriales no contesten cuando reciben un libro y, si lo hacen, se limitan a decir que ya te dirán 😛 . Tan solo hubo un caso en el que ocurrió esto último. Las demás no dijeron nada.

¿Cuánto suelen tardar en evaluar un libro y contestar, si contestan? MESES

¿Qué recomiendo yo a los escritores en esta situación? PACIENCIA.

¿Es fácil tenerla? NO

Resultado de imagen de FANTASMASReconozco que dos días después de enviar el mail empezaron a rondarme los oscuros augurios: “no te van a hacer ni caso”, “nadie te va a publicar”, “todo ese tiempo dedicado para nada…”. Pero, haciendo un gran ejercicio de autocontrol y fortaleza emocional, logré convencerme de que era demasiado pronto para desanimarse y me dije: “ya te desanimarás dentro de unos meses” 🙂

¿Qué pasará si no me contestan? Esta es la pregunta que justifica esta entrada. Mi objetivo no es aburriros con mis rollos personales, sino compartir mis planes por si os sirven de algo.

La primera pregunta que me he hecho ante la posibilidad de que las editoriales contactadas decidan ignorarme es: “¿crees que la novela merece ser publicada?” Esta pregunta es muy importante, porque si vas a pelear por algo, tienes que estar convencido de que vale la pena. ¿Cuál fue mi respuesta? ¿Tú qué crees? 😉

Aclarada esta cuestión, pasé a establecer uncalendario para pasar del plan A al B, y luego al C, y así hasta llegar a la Z.

Resultado de imagen de plan a plan b

Plan A: Esperar a que las editoriales hayan podido leer y valorar la novela.

Plan B: Si no ha habido respuesta antes de x semanas, enviar la novela a un concurso que tendrá lugar durante la primavera.

Plan C: Si no gano el concurso, ni despierto el interés de los organizadores y las editoriales siguen sin contestar… Contactar con algunas de las que descarté en mi primer envío.

Plan D: Estudiar las distintas editoriales de coedición y contactar con alguna de ellas.

Y, si ni aún así lograra mi propósito, estoy dispuesto a autopublicar mi libro y recorrer España una vez más para darlo a conocer, porque creo que se merece esa oportunidad. Tendrán que ser los lectores los que decidan si estoy en lo cierto o no. Si resulta que después de todo el esfuerzo la novela no resulta del agrado del público, tendré que aceptarlo, aunque no me guste. Lo que no pienso hacer es tirar la toalla antes de tiempo y quejarme de lo mal que está el mercado y lo exclusivistas que son algunas editoriales, etc, etc, etc. Las quejas y las excusas son el último recurso de los perdedores. Y ni tú ni yo lo somos, ¿verdad?

 

Así que vamos a por ello.

Resultado de imagen de a por ello

Ya os contaré.

Un saludo

@M_A_JORDAN