EL FONDO Y LA FORMA

Cuando hablamos de los libros que nos han gustado, lo habitual es que nos refiramos a la historia que se cuenta en ellos, los personajes que aparecen, o algunas escenas memorables. No es habitual que nos centremos en los recursos literarios que emplea el autor, su manejo de las estructuras gramaticales o el buen uso de los signos de puntuación, ¿verdad?

Resultado de imagen de libro¿Significa esto que en un libro lo importante es el fondo y no la forma? Esta pregunta da para varias tesis, pero yo ya he tenido suficiente con la mía, así que le cedo el tema a quien quiera 😛 . Ahora en serio, no es una pregunta fácil de contestar o, mejor dicho, la respuesta es un DEPENDE tan grande que no creo que sea un asunto para tratar aquí.

Tan solo quería compartir algunas reflexiones con vosotros sobre este aspecto de la escritura. Desde mi punto de vista, en las novelas lo que más importa es el fondo, pero la forma es determinante. Si tienes una buena historia, pero la cuentas mal, te has cargado la historia. Es lo mismo que ocurre con los chistes. Ahora bien, si tienes un don para contar chistes pero tu repertorio no tiene gracia alguna… Lo sé, es posible que, aun así, logres arrancar las risas del público, pero para conseguirlo tus dotes deben superar en mucho las de la media.

Resultado de imagen de problemSi quieres escribir una novela, tendrás que pensar una historia. Habitualmente comienza todo con los personajes y poco a poco confeccionamos la trama. ¿Cuál suele ser el problema…? ¿¡Solo uno!? ¿Cuál suele ser UNO DE LOS PROBLEMAS de los escritores principiantes? “Tengo la historia en la cabeza pero no soy capaz de plasmarla sobre el papel”. Nuestra forma nos estropea el fondo. ¿Cómo solucionarlo? Con la práctica.

Hace tiempo dediqué una entrada a “la escritura transparente”. Es el título de un libro sobre estilo que leí y me gustó bastante. La forma buena es la que nos permite ver el fondo como un cristal bien limpio. Es lo complejo de la sencillez. Hace falta mucho tiempo para preparar un buen discurso improvisado. Hacen falta muchas revisiones para lograr un estilo sencillo.

Imagen relacionada¿Cuál debería ser nuestro primer objetivo como escritores? Contar buenas historias sin estropearlas con nuestra manera de escribir. No busques estructuras antinaturales, no emplees un vocabulario que desconoces, no… Demasiadas negaciones. Sé fiel a tu estilo, pero púlelo, quitando esas aristas que incomodan al lector.

¿Un consejo? Lee tus escritos en voz alta. Ya verás cómo, de ese modo, te percatas de cuándo sobra una palabra, falta una pausa, se produce una rima interna…

Céntrate en la historia, pero recuerda que para que se vea bien el paisaje el cristal tiene que estar limpio 😉

Un saludo y feliz año nuevo.

ANÁLISIS DEL ESTILO LITERARIO (2ª PARTE)

Decíamos ayer… 😉

Pongámonos en situación. Acabamos de leer un libro -o estamos leyéndolo- y alguien nos pide nuestra opinión sobre él. Posibles respuestas:

-Nivel 1: Está bien / Es aburrido /Es muy interesante / Bueeeeeno, no está mal.

-Nivel 2: Me está gustando / No me engancha / No puedo parar de leer.

Estos dos niveles sirven si la pregunta era superficial o de cortesía. Si se trata de alguien que realmente tiene interés por esa obra, tendríamos que profundizar un poco más, hablar de algunos personajes, o de la trama principal, de los puntos fuertes, etc. Y si quisiéramos hacer un trabajo sobre ese libro, deberíamos ser más sistemáticos y tomar cada elemento para analizarlo por separado y en el conjunto de la obra.

Un libro puede gustarnos o no, pero si queremos ser justos con el autor y agudizar nuestra percepción, lo ideal es que detectemos las razones por la que es así.

Ahí van algunas ideas:

Según Oscar Wilde, para escribir solo existen dos reglas: tener algo que decir y decirlo.

Ese algo que decir es LA HISTORIA. Y el decirlo EL DISCURSO.

En toda historia aparecen cuatro elementos: los personajes, el narrador, el argumento y el contexto (espacio-tiempo).

Y en el discurso también encontramos cuatro posibilidades: narración, diálogos, descripciones, reflexiones.

¿Quieres saber por qué te ha gustado un libro o no? Analiza (con la profundidad que quieras) cada uno de estos elementos. Ya verás cómo enseguida captas cuál o cuáles funcionan y cuáles no. El resultado general determinará que tu impresión haya sido positiva o negativa.

Este procedimiento intenta ser lo más objetivo posible, teniendo en cuenta que siempre lo llevarán a cabo personas, por lo que la carga subjetiva es inevitable.

En otro nivel están las interpretaciones que cada uno quiera o pueda hacer de las obras que lea, de la intencionalidad del autor, los sentidos ocultos, la simbología…

Y respecto a esto último os pongo una cita y un vídeo genial que os recomiendo que veáis sí o sí.

Primero la cita de Albert Camus:

“Los que escriben con claridad tienen lectores; los que escriben oscuramente tienen comentaristas”

Y, ahora el vídeo:

Un saludo

@M_A_JORDAN

 

ANÁLISIS DEL ESTILO LITERARIO

Hola a todos.

Hoy voy a lanzaros una pregunta, que no sé si habrá alguien que quiera contestar o si quedará en el aire, ignorada por el público internautico 😛

Si tuvierais que realizar un análisis del estilo literario de un autor, ¿cómo lo haríais? Me explico.

Para poder contestar a la pregunta que acabo de haceros, primero tendríamos que definir qué es el estilo literario. Eso lo podemos buscar en muchos libros y encontraremos explicaciones diversas, que serán más o menos completas.

Acabo de leer una que dice que el estilo literario es la manera de expresarse de cada autor… ¿Qué os parece?

A mí me parece muy incompleta. Y el problema es que tengo la impresión de que esa es una idea generalizada, a la vez que reduccionista. Cuando hablamos de estilo literario es fácil que muchos se centren solo en el lenguaje, en el tipo de frases, vocabulario, recursos, etc. utilizados. Y eso es parte del estilo literario, pero solo una parte.

Desde mi punto de vista, si queremos analizar el estilo literario de un escritor de novelas (por ejemplo) tendremos que radiografiar sus obras para descubrir cómo ha logrado crear esa historia. Y para lograrlo deberemos tener en cuenta muchos aspectos, no solo el lenguaje. Es más, yo creo que a los escritores nos preocupan mucho más otros elementos de la historia y de la narración que el tipo de oraciones que empleamos, los nexos o las metáforas. Eso, en muchas ocasiones, sale de un modo inconsciente. Lo nuestro es contar historias y para que esa historia funcione, todo tiene que encajar a la perfección.

Así que… ¿Qué harías tú para analizar el estilo literario de un autor?

Yo estoy llevando a cabo ese análisis sobre Jane Austen. Ya estoy en la parte central de mi tesis y estoy disfrutando cada hora que logro dedicar a este trabajo. Cuanto más profundizo en sus escritos, más me cercioro de su maestría. Esta chica fue un genio, es un genio y lo seguirá siendo mientras haya gente que lea sus obras, que espero que sea mientras el mundo siga dando vueltas ;). Ya he definido mi metodología, y no tendré ningún reparo en contárosla, pero antes me gustaría escuchar vuestras propuestas.

Muchas gracias.

Un saludo

@M_A_JORDAN 

PALABRAS, LAS JUSTAS

Hola a todos.

7-habitos-gente-altamente-efectivaHace tiempo leí un libro titulado “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. Me lo habían recomendado en diversas ocasiones, pero -no te voy a engañar- pensaba que se trataría del típico “panfleto de autoayuda” que lo único que hace es repetir ideas hipermotivantes pero con poca sustancia. Eso, o un manual para hombres de negocios con mil teorías sobre mercados, macroeconomía, etc. . . Tanto en un caso como en el otro, una pérdida de tiempo. Por lo que asentía con una sonrisa ante la sugerencia, pero ni caso.

Hasta que un día, vete tú a saber por qué, decidí darle una oportunidad, y me enganchó desde el principio. Ciertamente es un libro de autoayuda muy aplicable al mundo empresarial. Pero su gran virtud es que abundan los ejemplos de la vida cotidiana en los que se pueden poner en práctica sus acertados consejos.

Y, después de la publicidad -por la que no voy a cobrar ni un céntimo-, vamos a tocar tierra. ¿Qué tiene todo esto que ver con la escritura? Vamos allá.

El segundo hábito de la gente altamente efectiva es:

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Sencillo, ¿verdad? No hace falta leer un libro para darnos cuenta de lo importante que es saber adónde vamos desde el primer momento. Si todas nuestras acciones tienen una finalidad clara, ahorraremos muchas pérdidas de tiempo y espirales de sinsentidos. Sí, es evidente, pero por eso mismo es bueno que nos lo recuerden.

Hay muchas facetas de la escritura en la que esta máxima puede ser útil, pero yo tan solo voy a aplicarla a una: no usar más palabras de las necesarias.

Cada adjetivo, verbo, frase o párrafo debe tener un sentido. Si puedo eliminar un elemento, lo elimino. No confundas la riqueza de vocabulario con la pedantería, la agilidad de pluma con la verborrea, la narración fluida con el rollo insoportable.

Todo debe tener un fin; explicar una situación, transmitir un sentimiento, entretener, matizar… Lo que sea. Pero no escribas por escribir.

Te invito a hacer un ejercicio: escribe un texto o, mejor aún, busca uno que ya tengas escrito. Intenta eliminar todo lo que puedas sin que se pierda el significado. Vuelve a leerlo y haz otra limpia. Cuando creas que ya no puedes quitar nada más, compara los dos textos y fíjate en la diferencia de ritmo y fluidez de cada uno.

¿Cómo ha ido? Seguro que bien.

Un saludo

@M_A_JORDAN

LA SENCILLEZ DE LOS GRANDES GENIOS

Hola a todos.

Hoy no voy a hablar de Jane Austen (para no cansaros, no por falta de ganas o posibilidades 😉 ), pero sí que voy extraer un diálogo de una de sus novelas para introducir el tema de esta entrada:

“I do not understand you.”

 “Then we are on very unequal terms, for I understand you perfectly well.”

 “Me?  Yes; I cannot speak well enough to be unintelligible.”

 “Bravo!  An excellent satire on modern language.”

Northanger Abbey

Seguro que todos sabéis inglés, pero, por si acaso, os pongo aquí una traducción:

-No le entiendo.

-Entonces estamos en una situación desigual porque yo la entiendo perfectamente.

-¿A mí? Claro, no sé hablar lo suficientemente bien como para resultar ininteligible.

-¡Enhorabuena! Una crítica excelente del lenguaje moderno

El lenguaje fue desarrollado con un propósito, que es…

Vale, esta es una respuesta de película, o de clase de literatura. Pero es que resulta que este es un blog para gente a la que le gusta escribir… Y se supone que también leer.

El lenguaje bien utilizado no solo es efectivo, puede ser elegante, bello, melodioso… Pero esa es una consecuencia del buen empleo, no un fin en sí mismo. Basta que una persona quiera hablar de un modo “refinado” para que resulte pedante. Hay gente que parece que hable para escucharse y, cuando eso ocurre, suelen ser los únicos que lo hacen, porque los demás “desconectan” en segundos. Forma y fondo caminan de la mano y deben fluir con armonía. Si pones demasiado énfasis en cómo lo dices, fácilmente caerás en un estilo poco natural y recargado. El lenguaje es un medio de comunicación… Y para eso necesitas algo que comunicar. Ya sea información, una historia, sentimientos, etc.

Un fallo típico de principiantes -y de los que piensan que ya son expertos- es utilizar un vocabulario y unas estructuras que no dominan, o que están completamente fuera de registro. Quizás se deba a un afán de imitar el estilo de los clásicos, o a un intento de mostrar unos conocimientos que no se poseen, o que no van acompañados de un criterio bien formado.

Desde mi punto de vista, es un error darle demasiada importancia a la forma. Me explico. Por supuesto que hay que cuidar el modo en el que nos expresamos. Y no me refiero solo a las faltas de ortografía u otras incorrecciones. Hay errores de bulto que debemos evitar: rimas internas, repeticiones de palabras, muletillas, cacofonías. Pero eso no está reñido con la frescura, la sencillez y, sobre todo, la autenticidad. Debes ser fiel a tu estilo y trabajar para mejorarlo, pero sin renunciar a él.

El lenguaje es un medio de comunicación. Entonces, ¿por qué hay textos que parece que estén escritos para que nadie los entienda? Alguna vez, al echarle un vistazo a un libro de matemáticas y leer alguno de los problemas que se planteaban, he necesitado una relectura, e incluso una re-relectura del enunciado para ver qué se le estaba pidiendo a los alumnos. Y no era una cuestión de saber matemáticas, sino de explicar las cosas con un mínimo de claridad. Y de los textos legales o del papeleo burocrático prefiero ni hablar. ¿Por qué las cartas “formales” tienen que ser tan raras? ¿Es necesario escribir párrafos extensísimos, con frases indescifrables, y una sintaxis de laboratorio?

No se trata de empobrecer el lenguaje, sino de utilizarlo de un modo correcto. Es mucho más fácil escribir un párrafo largo que uno corto para transmitir la misma información. La sencillez es el resultado de un gran trabajo, amplios conocimientos y capacidad de elección.

Hay gente que la alcanza sin esfuerzo, otros tienen que pulir mucho su estilo para quitarle lo que sobra. Eso sí, no lo dudes, una de las hazañas de los grandes genios es alcanzar la excelencia y hacer que parezca fácil. Da igual que hablemos de un pintor, compositor, escritor o futbolista. La belleza está en la sencillez. Pero la sencillez exige mucha dedicación.

 

Por esta razón y muchas más soy fan absoluto e incondicional de Jane Austen. Y por eso me lo estoy pasando tan bien haciendo mi tesis sobre ella. Sus libros son tan buenos que hay mucha gente que ni siquiera capta su grandeza.

Un saludo

@M_A_JORDAN

COMO EL CRISTAL DE UNA VENTANA

“Good prose is like a window pane” 

(La buena prosa es como el cristal de una ventana)

George Orwell

 

 

Hace unos días me encontré con esta frase mientras leía “La escritura transparente”, un sencillo “manual” orientado especialmente a periodistas, pero con buenas ideas para todo aquel que quiera mejorar su expresión escrita.

En mis sesiones con jóvenes -y no tan jóvenes- suelo decirles que “el mejor lenguaje es el que no se ve”. Con esta frase, intento explicar esa sensación que hemos tenido todos los lectores con más o menos frecuencia. Mientras buceamos por las páginas de un libro, llega un momento en el que ya no leemos, sino que vemos lo que ocurre. Las palabras se convierten en imágenes sin que nos demos cuenta. Y eso es posible ya que el escritor ha logrado que escritura fluya sin tropiezos.

“La buena prosa es como el cristal de una ventana”. Completamente de acuerdo, Mr. Orwell. Un cristal bien limpio y transparente, que no entorpece ni deforma nuestra visión del mundo.

Se dice que cada libro es una ventana a la imaginación, pero cada ventana tiene un cristal distinto. Ahí está la magia de la literatura. Miles de historias contadas por miles de autores. Cada uno cuenta las cosas a su manera, pero todos buscamos lo mismo, que el lector comparta nuestros sueños, plasmar en una hoja lo que bulle en nuestro interior, esculpir lo inmaterial para que todos puedan contemplarlo. ¿Y cómo se logra eso? Ni idea, jajajaja 🙂 🙂 :). Bueno, alguna idea sí que se me ocurre, pero siempre es todo muy general para que cada uno lo concrete en su estilo.

¡No existe la escritura perfecta!

No pretendas imitar a nadie. No basta con leer manuales ni asistir a talleres de escritura. Eso puede ayudar, y de hecho ayuda, pero no basta. Lo importante es que pulas tu estilo hasta lograr que sea… ¡Lo más sencillo posible! No confundas sencillez con simplicidad, eso sería algo de simples 😉 .

Cuanto más sencillo, más perfecto. El problema es que hace falta mucha elaboración para lograr que algo resulte sencillo. Ahí está el secreto de la armonía. Todo encaja tan bien, que parece fácil. ¿Algunos ejemplos? Unos bailarines que se deslizan por el hielo, saltando, volteándose, como si no les costase ningún esfuerzo. Ahora bien, ¿cuántas horas han dedicado a practicar cada giro? Y lo mismo ocurre con cualquier manifestación artística.

Lograr que el lenguaje sea sencillo, es decir, que sea la mejor versión de tu lenguaje, no es una tarea fácil, pero es un bonito reto… para toda tu vida. Y además, tiene premio: una mayor conciencia y libertad.

El tener una mayor capacidad lingüística y de expresión afecta a la propia constitución del ser ciudadano. En los Anales de Confucio, Sun Tzu le pregunta al maestro: “Si te llamara el duque de Wei para gobernar sus territorios, ¿cuál sería la primera medida que tomarías?”. “Cambiar la lengua”, respondió el maestro. Porque quien cambia la lengua, cambia la mentalidad, cambia a la persona y a los ciudadanos. Una mayor capacidad de expresión hace ciudadanos más conscientes y libres.

Victor García de la Concha. Ex director de la Real Academia Española

No es muy correcto citarse a uno mismo, pero espero que no os importe que haga referencia a algunas de las entradas de este blog. Hace unos meses escribí sobre temas relacionados con este texto de García de la Concha, ya que, como ciudadano, me preocupa la falta de criterio propio de muchas personas con las que me cruzo. Por eso, cada vez que escucho a alguien repetir eslóganes y consignas cargadas de prejuicios me sale la misma queja: ¡Yo no quiero que todo el mundo piense como yo, tan solo quiero que piensen!

Por eso no me canso de animar a los jóvenes -y no tan jóvenes- a escribir. Porque la escritura nos ayuda a pensar, y si pensamos será más difícil que nos manipulen.

A por ellos, que son pocos y cobardes.

Loquillo

Un saludo

@M_A_JORDAN

 

EL ESTILO PERSONAL

Hola a todos.

Hoy vamos a hablar de… Eso de lo que tanto se habla, pero que no es fácil de definir. “Tiene un estilo muy personal”, “me gusta mucho su estilo”, “tienes que mejorar tu estilo”…

¿Qué es el estilo? Depende del contexto, pero en cualquier caso podríamos definirlo -de un modo muy incompleto- como el modo peculiar de hacer las cosas que tiene cada persona. Y eso aplicado a la escritura… pues eso, no hace falta que te lo diga, ¿verdad?

Hace unas semanas leí un texto de Nabokov que me gustó mucho y quiero compartir con vosotros. Es la conclusión de una clase que dio este escritor sobre “Mansfield Park”, una de las novelas de Jane Austen, y que está recogida en el libro “curso de literatura europea”.

En un poco largo, pero vale la pena que lo leáis.

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El estilo no es una herramienta, ni un método, ni una selección de palabras tan solo. Mucho más que todo eso, el estilo constituye un componente intrínseco o característico de la personalidad del autor. De modo que, cuando hablamos de estilo, nos referimos al carácter peculiar de un artista individual, a su modo de expresarse en la producción artística. Es esencial recordar que aunque toda persona viviente puede tener su estilo, sólo merece la pena hablar del estilo peculiar de este o aquel escritor genial. Y el genio no puede expresarse en un estilo literario a menos que dicho estilo esté presente en su espíritu. Un autor puede perfeccionar su modo de expresión. No es raro que en el curso de la carrera literaria de un escritor, su estilo se vuelva cada vez más preciso e impresionante, como de hecho sucede con  el de Jane Austen. Pero un escritor carente de talento no puede desarrollar un estilo literario de algún valor, en el mejor de los casos, será un mecanismo artificioso deliberadamente ordenado y carente de toda chispa divina.

Por eso no creo que se pueda enseñar a nadie a escribir, a menos que posea ya talento literario. Sólo en este último caso se puede enseñar a un joven autor a encontrarse a sí mismo, a librarse de sus clichés lingüísticos, a eliminar la chabacanería, a formarse el hábito de buscar con paciencia la palabra correcta, la única palabra correcta que transmitirá con precisión el matiz exacto y la intensidad del pensamiento.

¿Qué te ha parecido?

Hay un par de frases que me han llamado especialmente la atención

Por eso no creo que se pueda enseñar a nadie a escribir, a menos que posea ya talento literario.

Un escritor carente de talento no puede desarrollar un estilo literario de algún valor, en el mejor de los casos, será un mecanismo artificioso deliberadamente ordenado y carente de toda chispa divina

Este es un tema que ya abordamos en la entrada MADERA DE ESCRITOR.

La escritura no es una técnica, aunque la técnica forme parte de la escritura. Es necesaria una base innata para que el ejercicio dé su fruto. Una persona sin oído para la música no podrá ser un gran pianista, por mucho que lo intente. Quizás logrará interpretar alguna pieza de un modo más o menos acertado, pero en cuanto se separe del papel y quiera aportar su toque personal… desafinará. Y eso es lo que ocurre en todas las expresiones artísticas.

¿Cómo puedo cultivar mi estilo? Siendo tú mismo, escribiendo con frecuencia, corrigiendo tus escritos, leyéndolos en voz alta para ver cómo suenan… Y teniendo mucha paciencia y ganas de aprender.

El estilo personal marca la diferencia. Es el toque de calidad que nos cautiva, la firma del autor, su voz, la expresión de su alma. Todos tenemos nuestro estilo. Será mejor o peor, pero es NUESTRO. Y, por eso, tenemos que encontrar nuestro camino y recorrerlo sin miedo. A andar se aprende andando.

Un saludo

@M_A_JORDAN