SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS

Resultado de imagen de sevillaEsta semana he estado en Sevilla, visitando varios colegios para impartir diversas sesiones a grupos de chicos y chicas de 10 a 16 años. Llevo desde 2010 saltando de cole en cole y tiro porque me toca, por lo que el número de jóvenes con los que he compartido alguno de estos encuentros es de varias decenas de miles… Y me siguen sorprendiendo con sus preguntas, comentarios o aportaciones. Por eso, cuando alguien me pregunta: “¿qué es lo que más te gusta de ser escritor?” La respuesta es inmediata: “el contacto con los lectores”. Pero no era de esto de los que os quería hablar hoy…

En uno de estos colegios, tuve una “comida de trabajo” con profes de lengua de Primaria. Me encantó ver cómo se preocupan por sus alumnos y no dejan de buscar el modo de ayudarles mejor. Mientras le dábamos vueltas a cómo fomentar el gusto por la lectura y la escritura en los más pequeños, una de las profesoras me preguntó si hay unas reglas básicas para aprender a escribir. Como hace tan solo unas semanas que he impartido un taller de redacción, no tuve que pensar mucho para contestarle. ¿Qué le dije? Lo que ella ya sabía, lo que tú también sabes, lo que casi todos sabemos, pero con frecuencia olvidamos. La regla básica es SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS.

Resultado de imagen de aprendizajeTodo aprendizaje requiere paciencia, disciplina y algo de esfuerzo. Y, además, salvo que uno sea un genio, lo lógico es que este proceso sea gradual. Es decir, se comienza con algo sencillo y, poco a poco, se avanza en complejidad, sin que eso signifique que haya que despreciar lo anterior. Al revés, no olvidemos que al decir que algo es básico estamos subrayando su importancia, puesto que si quitamos la base toda la estructura se desmorona.

El objetivo principal del lenguaje es la comunicación. Por eso, al escribir, lo prioritario es que se nos entienda. Da igual el tipo de texto que sea: periodístico, literario, judicial, etc. Si tus lectores no comprenden el significado de tus palabras, has fracasado por completo. Y si te entienden después de mucho esfuerzo, también has fracasado… aunque en menor medida 😉

¿Significa esto que debemos utilizar un léxico muy limitado y unas estructuras simples? No. ¿Entonces? Muy sencillo. Mantente dentro de los límites de tu destreza y de tus conocimientos. Utiliza el tipo de lenguaje y de construcciones que sean necesarios para expresar tus ideas, buscando siempre la sencillez y claridad. No intentes impresionar a nadie con palabras altisonantes o rebuscadas.

Resultado de imagen de caminoNo olvides que la escritura es un camino que hay que recorrer sin prisas. ¿Cómo se mejora? Leyendo y escribiendo… y revisando. Pasito a pasito. Comenzamos por lo más sencillo y, cuando nos sintamos cómodos, probamos con algo nuevo. Pero sin olvidar lo anterior. Lo he dicho muchas veces en estas páginas y lo voy a repetir una vez más. Cuanto más sencillo, más bello. Pero para alcanzar la sencillez hay que trabajar mucho.

 

Un saludo

@M_A_JORDAN

 

PERSONAJES DE CARNE Y HUESO

Imagen relacionada¿Cuál es tu novela favorita? Lo sé, es una pregunta difícil. Así que, para ponértelo más fácil, reformularé la cuestión. ¿Cuáles son tus novelas favoritas?

¿Tienes ya varios títulos en mente? Bien. Sigamos.

¿Por qué te gustan tanto? Seguro que habrá muchas razones, algunas incluso desconocidas para ti. Pero no creo que me equivoque si te digo que una de esas razones es que te gustaron mucho los personajes, o al menos varios de ellos.

Resultado de imagen de personajes librosLos personajes son uno de los elementos principales de toda historia. De hecho, con frecuencia, el proceso de creación comienza con ellos. Unos buenos personajes fácilmente darán lugar a una buena novela. Si los personajes no están bien construidos… es difícil que se sostenga el edificio. Puedes escribir algo ameno, entretenido o divertido. Pero no pasará de ahí. Las grandes obras de la literatura cuentan con protagonistas inolvidables.

Ahora viene la pregunta lógica: ¿Cómo se pueden crear ese tipo de personajes?

No lo sé 😛 . Si lo supiera, podrías leer mi nombre en la zona alta del ranking de superventas… O no. Porque, por desgracia, que un libro se venda mucho no es sinónimo de que sea bueno, y al revés. Pero, volviendo al tema que nos ocupa, no tengo el secreto para crear un personaje excepcional, aunque sí que te puedo dar algunas ideas para lograr que tus personajes sean convincentes, interesantes y atractivos. No está mal para empezar, ¿no crees?

Lo más importante es que tus personajes sean “reales”, es decir, creíbles. Eso no está reñido con que sean completamente ficticios o fantasiosos. Que yo sepa, aún no se ha encontrado ningún hobbit, ni indicios de que hayan existido. Sin embargo, Frodo Baggins es un personaje cien por cien real. ¿Y cómo lograr que tus personajes sean reales? Fácil, estás rodeado de gente real, así que reflexiona unos instantes sobre su modo de ser. Unas cuantas pistas:

  1. Hay gran variedad, tanto física, como psicológica.
  2. Son complejos: no se puede etiquetar a una persona con acierto. Nadie es… y punto. Todos somos… y… y… y… y a la vez…, pero a veces… y aun así… Y, a pesar de todo, en ocasiones somos…
  3. Evolucionan. Piensa cómo eras de pequeño, y en la adolescencia, y después, y después, y ahora. Y aún no has dejado de cambiar. Nos influye el ambiente, la educación, nuestras experiencias, las amistades…
  4. Se comportan de maneras distintas en contextos diferentes.
  5. Tienen un gran mundo interior. Al menos algunos de ellos. Hay gente que solo vive para afuera y no se detiene a reflexionar. Procura que tus personajes no sean así. Cuanta más riqueza interior tengan, más interesante será su historia.
  6. Sus cualidades destacan o se ocultan al encontrarse en circunstancias concretas o en compañía de ciertas personas.
  7. A veces dominan sus sentimientos, a veces los sentimientos los dominan.
  8. Tienen sueños, objetivos, metas… Miedos, dudas, prejuicios…
  9. Etcétera.

Pues, una vez visto esto… Solo tienes que procurar que tus personajes sean así 😉

De acuerdo, es muy, pero que muy complicado. Por eso te recomiendo que vayas poco a poco.

Resultado de imagen de escultorEn primer lugar, escoge muy bien a tu protagonista o protagonistas. Como he dicho antes, la historia va a depender en gran medida de estos personajes, así que no tengas prisa. Una vez que tengas claro cómo va a ser, toma una hoja en blanco y escribe todo lo que puedas sobre él/ella/ellos. Puedes empezar con lo básico: nombre, edad, lugar de residencia, descripción física, forma de ser… Y después continúa desarrollando tanto su entorno como su personalidad. Escribe sobre su pasado: experiencias que les marcaron, razones que les hayan llevado a ser como son, el ambiente en el que se han criado. Habla de sus amigos, de lo que les gusta hacer, de lo que no soportan, de sus ilusiones, sus peculiaridades. Y esboza su futuro.

Es muy probable que mucha de esta información no aparezca en la novela, pero eso da igual. Quien tiene que saberlo eres tú, y así los plasmaras con mayor profundidad y coherencia.

Quizá te preguntes: “¿tengo que hacer esto con TODOS los personajes?”. No es necesario. Ni siquiera es “obligatorio” que lo hagas con los protagonistas. Aunque pienso que te será de ayuda. ¿Entonces? Te recomiendo que dediques mucho tiempo a los protagonistas y a los principales. No es tiempo perdido, al revés, te ahorrarás muchos quebraderos de cabeza más tarde y, además, aunque suene un poco a “escritor que va de bohemio”, te aseguro que, si defines bien a los personajes, habrá muchos momentos en los que serán ellos quienes saquen la obra adelante. Ellos marcarán el ritmo, abrirán nuevas posibilidades, desarrollarán la trama. Y tú te limitaras a contarlo. Sí, es un modo de hablar, pero no se aleja mucho de la realidad. Que le pregunten a Jane Austen.

El objetivo de todo esto es que tus personajes sean “reales”. Es decir, que la gente los perciba como tales y capten su complejidad, su coherencia, la riqueza de su personalidad, etc. Si logras eso, habrás recorrido una gran parte del camino para crear una buena novela. Pero aún faltan muchos detalles.

Resultado de imagen de leyendoAdemás de ser personajes “reales” procura que sean atractivos. No me refiero a que sean todos guapísimos 😛 . Piensa en la gente que conoces. Seguro que hay algunos con los que te apetece estar y otros con los que lo evitas en la medida de lo posible. También habrá otros que ni una cosa ni la otra… Procura que tus protagonistas sean del primer grupo. Tendrán defectos, por supuesto, pero habrá algo en ellos que te cautive y logre que quieras conocer su historia. Puede ser su carácter, su sentido del humor, su punto de vista, su originalidad…

Podríamos seguir ahondando en este tema y es posible que lo haga en otra ocasión, pero, de momento, lo dejamos aquí. Espero que esta entrada te haya dado alguna pista para crear unos buenos personajes. Y, si no es así, confío en que, al menos, haya logrado recalcar la idea de lo importante que será que lo logres.

Mucho ánimo y a disfrutar. No todo el mundo es capaz de crear personas y que luego la gente hable de ellos como si fueran reales. Ese es un privilegio que solo algunos tenemos. Por eso nos gusta tanto escribir 😉

Un saludo

@M_A_JORDAN

ESCRIBIR PARA MEJORAR

Escribir nos hace mejores personas. ¿Estás de acuerdo con esta frase?

SÍ        NO      DEPENDE         NINGUNA DE LAS ANTERIORES

Para que te resulte más sencillo contestar a esta pregunta, aclararé que cuando digo “escribir”, me refiero a “escribir en serio”. No a un arrebato momentáneo, a un propósito con fecha de caducidad, o a un fruto perecedero de la exaltación artística.

Empezar es fácil, lo difícil es continuar y, más aún, llegar hasta el final. Si hubiera una biblioteca de obras inacabadas, sus estanterías podrían dar la vuelta al mundo. En ocasiones, esos trabajos están incompletos por decisión voluntaria del autor, o porque la muerte puso su punto final antes de que pudiera hacerlo la persona. Pero… ¡cuántas veces son la consecuencia de un comienzo en falso! Una frustración en negro sobre blanco.

En mis encuentros con jóvenes, he tenido que responder muchas veces a la pregunta “¿qué es necesario para ser escritor?” Hay quien se piensa que existe una carrera universitaria para ello, y no se equivoca demasiado, porque carrera creo que aún no hay, pero másters sí, seguro. La semana que viene impartiré un seminario sobre “literatura fantástica” en uno de ellos 🙂 . Y, aunque no cabe duda de que cualquier taller, curso o similar puede ser de gran ayuda, hay algo que tendremos que aprender por nosotros mismos…

ATENCIÓN, TE VOY A DECIR DOS PALABRAS QUE RECOGEN EL SECRETO DEL ÉXITO.

¿Preparado?

Orden y constancia

Así de sencillo, así de difícil

Si realmente quieres escribir algo que valga la pena, tendrás que estar dispuesto a dedicarle un montón de horas, y no siempre te apetecerá hacerlo. Eso sí, te aseguro que si no te rindes, el esfuerzo habrá valido la pena. Independientemente de que el resultado sea más o menos brillante, o consigas o no publicar. La satisfacción personal de lograr un objetivo está por encima de eso… Aunque luego nos entre el ansia por publicar, jajajaja. Que de eso también sé mucho 😉

Para escribir una novela y no “morir” en el intento, lo mejor es tener un horario de escritor y cumplirlo a rajatabla (con la flexibilidad que requieran las circunstancias, tampoco hay que ser extremista). No hace falta que escribas todos los días, pero sí todas las semanas. La inspiración es muy amiga del trabajo, y nos visitará con más frecuencia si somos constantes.

Y también tenemos que estar dispuestos a superar nuestros estados anímicos, nuestras dudas, y las pequeñas dificultades que surgirán durante el proceso creativo.

Lo sé, dicho así, parece que escribir sea un martirio, ¿no? Cualquiera diría que estoy tratando de desanimar a los principiantes para que no me hagan la competencia 😛 Pues no, no es así. Pero sí que quiero desanimar a los que piensen que van a obtener el éxito fácil o la recompensa inmediata. No soporto la etiqueta “sin esfuerzo”. Me parece un fraude y un insulto. No solo nos engañan, sino que encima nos llaman vagos.

ESFUÉRZATE, SUPÉRATE, TRABAJA DÍA A DÍA, APRENDE A SUFRIR, A EQUIVOCARTE Y A APRENDER DE TUS FALLOS. NO TE DESANIMES AUNQUE FRACASES UNA Y OTRA VEZ. SIGUE ADELANTE CON ESFUERZO Y NUNCA, NUNCA, NUNCA TE RINDAS.

Y, entonces, puede que consigas lo que quieres. No es seguro que sea así. Lo que sí que es seguro es que si haces todo eso, te sentirás satisfecho contigo mismo y estarás más cerca de la felicidad.

Escribir es un modo de poner todo esto en práctica y, además, es muy divertido, alimenta nuestra creatividad, mejora nuestro conocimiento del mundo y de las personas, estimula la imaginación y potencia nuestra capacidad de expresión.

Escribir nos hace mejores. ¿Estás de acuerdo?

Para terminar, os pongo un vídeo que me gustó mucho y que está muy relacionado con estas ideas. De un modo ameno y acertado, Simon Sinek analiza los riesgos del estilo de vida actual y propone algunas soluciones.

Espero que os guste.

Un saludo

@M_A_JORDAN

CONFESIONES DE UN ESCRITOR EN BUSCA DE EDITORIAL

Hola a todos.

Hoy da comienzo una serie de entradas algo distintas… A ver qué pasa. Tienen una finalidad doble. Por un lado, me servirán de “desahogo”. Y por otro (y esta es la razón por la que voy a escribirlas), confío en que resulten útiles a algún escritor más o menos principiante en una situación similar. Se dice que mal de muchos consuelo de tontos. Pero también es cierto que se sufre mejor en compañía, y las penas compartidas son menos penas 😉

Vamos allá.

Situación: 

Resultado de imagen de escritor principianteTras meses (o años) de trabajo, una persona da por finalizada su novela. Da igual que sea la primera o no, cada libro es único. Al confeccionar esa obra, el autor ha puesto en ella todo su cariño, esfuerzo e ilusión. Ha tenido que pasar por muchos momentos de duda y de sequía creativa hasta llegar a la meta. Pero, al fin, lo ha conseguido. El libro ya está escrito… Empieza otro proceso: buscar editorial.

¿Te suena de algo? ¿Has pasado por ello? ¿Están pasando por ello? ¿Crees que pasarás por ello? 🙂 Bienvenid@ al club 😛

Resultado de imagen de línea de salidaComo posiblemente sabréis, si ya habéis visitado esta página anteriormente o si le habéis echado un vistazo, tengo la suerte de haber publicado seis novelas en papel. No me puedo quejar de las críticas ni de las ventas; aunque tampoco es que hayan sido unos best-sellers. Gracias a esas novelas he conocido a mucha gente y he compartido miles de horas con jóvenes lectores de toda España. Sin embargo, casi siete años después de que se publicara mi primera novela, vuelvo a la línea de salida.

Hasta ahora, la editorial Ambar se ha encargado de publicar todos mis libros. Nunca podré agradecerles lo suficiente la confianza que depositaron en mí, y lo bien que me han atendido (y me siguen atendiendo). El problema es que, por varias circunstancias, ya no editan nuevas obras, sino que tan solo distribuyen las ya publicadas.

Resumiendo: me toca empezar de nuevo.

Resultado de imagen de begin again

Y por eso estoy aquí, escribiendo esta entrada. Porque sé que sois muchos los que estáis en esta situación, o lo estaréis cuando terminéis vuestra novela, y quiero compartir con vosotros el proceso que espero que culmine con un final feliz.

¿En qué fase estamos? Terminé la novela antes de Navidad, la corregí durante las fiestas y la envié por mail a varias editoriales el lunes 9 de enero. Lo habitual es que las editoriales no contesten cuando reciben un libro y, si lo hacen, se limitan a decir que ya te dirán 😛 . Tan solo hubo un caso en el que ocurrió esto último. Las demás no dijeron nada.

¿Cuánto suelen tardar en evaluar un libro y contestar, si contestan? MESES

¿Qué recomiendo yo a los escritores en esta situación? PACIENCIA.

¿Es fácil tenerla? NO

Resultado de imagen de FANTASMASReconozco que dos días después de enviar el mail empezaron a rondarme los oscuros augurios: “no te van a hacer ni caso”, “nadie te va a publicar”, “todo ese tiempo dedicado para nada…”. Pero, haciendo un gran ejercicio de autocontrol y fortaleza emocional, logré convencerme de que era demasiado pronto para desanimarse y me dije: “ya te desanimarás dentro de unos meses” 🙂

¿Qué pasará si no me contestan? Esta es la pregunta que justifica esta entrada. Mi objetivo no es aburriros con mis rollos personales, sino compartir mis planes por si os sirven de algo.

La primera pregunta que me he hecho ante la posibilidad de que las editoriales contactadas decidan ignorarme es: “¿crees que la novela merece ser publicada?” Esta pregunta es muy importante, porque si vas a pelear por algo, tienes que estar convencido de que vale la pena. ¿Cuál fue mi respuesta? ¿Tú qué crees? 😉

Aclarada esta cuestión, pasé a establecer uncalendario para pasar del plan A al B, y luego al C, y así hasta llegar a la Z.

Resultado de imagen de plan a plan b

Plan A: Esperar a que las editoriales hayan podido leer y valorar la novela.

Plan B: Si no ha habido respuesta antes de x semanas, enviar la novela a un concurso que tendrá lugar durante la primavera.

Plan C: Si no gano el concurso, ni despierto el interés de los organizadores y las editoriales siguen sin contestar… Contactar con algunas de las que descarté en mi primer envío.

Plan D: Estudiar las distintas editoriales de coedición y contactar con alguna de ellas.

Y, si ni aún así lograra mi propósito, estoy dispuesto a autopublicar mi libro y recorrer España una vez más para darlo a conocer, porque creo que se merece esa oportunidad. Tendrán que ser los lectores los que decidan si estoy en lo cierto o no. Si resulta que después de todo el esfuerzo la novela no resulta del agrado del público, tendré que aceptarlo, aunque no me guste. Lo que no pienso hacer es tirar la toalla antes de tiempo y quejarme de lo mal que está el mercado y lo exclusivistas que son algunas editoriales, etc, etc, etc. Las quejas y las excusas son el último recurso de los perdedores. Y ni tú ni yo lo somos, ¿verdad?

 

Así que vamos a por ello.

Resultado de imagen de a por ello

Ya os contaré.

Un saludo

@M_A_JORDAN

EL FONDO Y LA FORMA

Cuando hablamos de los libros que nos han gustado, lo habitual es que nos refiramos a la historia que se cuenta en ellos, los personajes que aparecen, o algunas escenas memorables. No es habitual que nos centremos en los recursos literarios que emplea el autor, su manejo de las estructuras gramaticales o el buen uso de los signos de puntuación, ¿verdad?

Resultado de imagen de libro¿Significa esto que en un libro lo importante es el fondo y no la forma? Esta pregunta da para varias tesis, pero yo ya he tenido suficiente con la mía, así que le cedo el tema a quien quiera 😛 . Ahora en serio, no es una pregunta fácil de contestar o, mejor dicho, la respuesta es un DEPENDE tan grande que no creo que sea un asunto para tratar aquí.

Tan solo quería compartir algunas reflexiones con vosotros sobre este aspecto de la escritura. Desde mi punto de vista, en las novelas lo que más importa es el fondo, pero la forma es determinante. Si tienes una buena historia, pero la cuentas mal, te has cargado la historia. Es lo mismo que ocurre con los chistes. Ahora bien, si tienes un don para contar chistes pero tu repertorio no tiene gracia alguna… Lo sé, es posible que, aun así, logres arrancar las risas del público, pero para conseguirlo tus dotes deben superar en mucho las de la media.

Resultado de imagen de problemSi quieres escribir una novela, tendrás que pensar una historia. Habitualmente comienza todo con los personajes y poco a poco confeccionamos la trama. ¿Cuál suele ser el problema…? ¿¡Solo uno!? ¿Cuál suele ser UNO DE LOS PROBLEMAS de los escritores principiantes? “Tengo la historia en la cabeza pero no soy capaz de plasmarla sobre el papel”. Nuestra forma nos estropea el fondo. ¿Cómo solucionarlo? Con la práctica.

Hace tiempo dediqué una entrada a “la escritura transparente”. Es el título de un libro sobre estilo que leí y me gustó bastante. La forma buena es la que nos permite ver el fondo como un cristal bien limpio. Es lo complejo de la sencillez. Hace falta mucho tiempo para preparar un buen discurso improvisado. Hacen falta muchas revisiones para lograr un estilo sencillo.

Imagen relacionada¿Cuál debería ser nuestro primer objetivo como escritores? Contar buenas historias sin estropearlas con nuestra manera de escribir. No busques estructuras antinaturales, no emplees un vocabulario que desconoces, no… Demasiadas negaciones. Sé fiel a tu estilo, pero púlelo, quitando esas aristas que incomodan al lector.

¿Un consejo? Lee tus escritos en voz alta. Ya verás cómo, de ese modo, te percatas de cuándo sobra una palabra, falta una pausa, se produce una rima interna…

Céntrate en la historia, pero recuerda que para que se vea bien el paisaje el cristal tiene que estar limpio 😉

Un saludo y feliz año nuevo.

SON JÓVENES, PERO NO SON TONTOS

Hace unos años coincidí en la Feria del Libro de Valencia con un escritor español que ha vendido cientos de miles de ejemplares de sus obras. En los pocos minutos que pudimos charlar, antes de que cada uno se fuera a su caseta a atender a los lectores, comentamos algunos asuntos de nuestros trabajos y, cuando le dije que me dedico a la literatura juvenil, me contestó: “yo me veo incapaz de escribir para jóvenes”. A lo que obviamente le respondí que yo me veía incapaz de escribir novelas tan exitosas como las suyas.

Esto no deja de ser una anécdota, pero me sirve para introducir el tema que quería proponeros hoy. ¿Qué características debe tener un libro juvenil? Yo voy a decir unas cuantas, pero seguro que paso cosas por alto, así que agradeceré vuestros comentarios.

En primer lugar, vamos a centrarnos. No es lo mismo literatura infantil que juvenil. No es que una sea mejor que la otra. Simplemente se dirigen a públicos diferentes, por lo que hay algunas variaciones importantes. La literatura juvenil suele estar orientada a lectores de 11 a 18 años… aproximadamente. Dentro de este arco, puede haber divisiones y se podría incluir a gente algo mayor o menor, pero nos sirve de referencia.

Teniendo este público en mente, ¿cómo pensáis que deben ser las novelas?

Respuesta: depende.

Cierto, hay muchos factores que influyen. Así que trataré de que mis ideas sean generales para que se puedan aplicar a obras distintas.

  1. Lenguaje apropiado: esto no significa que tengas que hablar en plan “superenrollao” “megaguay” “to’ cool” 😛 . Por varios motivos; queda postizo, pasa de moda antes de que te des cuenta, y tu escritura perderá calidad. Al decir lenguaje apropiado me refiero a un vocabulario que resulte asequible y cercano a los jóvenes. Lo contrario no solo les dificultará la lectura, sino que también les provocará rechazo.
  2. Personajes atractivos: otra vez comenzaré aclarando posibles malentendidos. No me refiero a que tus protagonistas tengan que ser supermodelos. Lo que quiero decir es que tenemos que intentar que nuestros lectores conecten enseguida con esos personajes y quieran saber lo que les va a pasar.
  3. Interesante desde el principio: los libros tienen sus ritmos y no todos pueden comenzar de un modo trepidante. Pero sí que podemos dar algunas pistas, abrir puertas y tender puentes (no son imágenes sin más, todo esto tiene sentido, te lo aseguro 😉 ) desde las primeras páginas. De ese modo, lograremos que nuestros lectores quieran seguir leyendo.
  4. Ritmo ágil: ágil no es sinónimo de acelerado. Una obra puede ser pausada pero ágil. Es decir, la acción fluye y no se estanca. No nos detenemos en asuntos intrascendentes, ni descendemos a detalles que no aportan nada. Una cosa lleva a la otra, sin prisa pero… Bingo, tú lo has dicho 🙂
  5. Credibilidad: de acuerdo, estás escribiendo para jóvenes, pero eso no significa que puedas introducir cosas que no vienen a cuento o dar saltos inexplicables sin que ellos lo noten. Tu historia debe ser coherente y creíble. Aunque sea de fantasía. Harry Potter no existe, ni Hogwarts tampoco, pero todo en su mundo obedece a las reglas que estableció su creadora.
  6. Cercanía: si los lectores se sienten identificados con algunos elementos de la obra, será más fácil que les interese. Pueden ser los personajes, el escenario, la trama, alguna anécdota… No te apartes demasiado del mundo real. Busca puntos de conexión con el público joven.
  7. Mantén el registro y el tono: como hemos dicho al principio, dentro del sector juvenil se podrían establecer subdivisiones. No es lo mismo un lector de 12 años que otro de 17, ¿verdad? Un peligro de estas diferencias es que queramos escribir libros que gusten a todos y, para lograrlo, introduzcamos elementos específicos de una u otra edad: bromas más infantiles junto a romances más serios… Para que eso no chirríe, debes tener muchos detalles en cuenta y establecer fronteras claras. Así que, si no quieres arriesgar, mantén el tono que hayas elegido durante toda la obra. Eso no reduce tu posible público, ya lo verás.

Paso ahora a comentar algunos asuntos relacionados con esto, pero de otro tipo.

Como estamos dirigiéndonos a un público joven, que todavía necesita más conocimientos y experiencias para forjar su carácter y adquirir criterio, los escritores de este género tenemos ciertas responsabilidades que debemos tener en cuenta.

Yo creo que es recomendable transmitir valores positivos en las obras juveniles, aunque hay que tener cuidado para que al hacerlo no pierda frescura. No se trata tanto de dar lecciones como de ofrecer modelos de conducta, destacar las ventajas de ciertas actitudes y los peligros de otras.

No me parece apropiado que dentro de este género se confunda a los lectores mostrándoles como gratificantes o atractivas conductas que les perjudicarán. Desde mi punto de vista, creo que por lo menos tendremos que mostrar los posibles riesgos de esas actuaciones. Lo sé, estoy hablando en general pero seguro que si le das un par de vueltas encuentras aplicaciones concretas.

Estoy en contra del éxito fácil cuando se busca apelando a los instintos más primarios del ser humano. No me parece bien que se exhiba a una artista, dejando al lado la calidad de sus habilidades, para llamar la atención del público solo por su físico. Creo que es rebajar el arte. Pienso que una película que utiliza la pornografía como reclamo está mostrando sus carencias fílmicas. Y, del mismo modo, opino que un libro juvenil que confunda o entremezcle lo romántico con lo erótico o pornográfico está haciendo un flaco favor a esos jóvenes. Seguramente venderá más, pero el dinero no lo justifica todo. Para mí, no.

Pero, volviendo al principio… No es fácil captar la atención de los jóvenes, menos aún de los niños. Y, además, son un público muy exigente porque en muchos casos, tendrán menos reparos a la hora de abandonar la lectura si no les convence. Eso sí, si les gusta lo que escribes, la satisfacción será enorme.

Los niños no engañan con sus gustos, los jóvenes, tampoco. Pero yo creo que los que escribimos literatura juvenil estamos encantados de aceptar ese reto, ¿verdad?

Para terminar os pongo un vídeo que me hizo mucha gracia y tiene cierta relación con estos últimos párrafos. Está en inglés, pero no hay problema porque la parte fundamental se entiende gracias a los gestos. Os pongo en situación:

En un programa de televisión americano, invitaron a los padres a que les dijeran a sus hijos que se habían comido sus golosinas de Halloween “Halloween candies” para ver las reacciones de los pequeños… No tienen desperdicio 😛

 

Un saludo

@M_A_JORDAN

LA TIMIDEZ PUEDE SER UNA GRAN VIRTUD

-A juzgar por su manera de hablar –dije-, usted también debe ser un buen escritor.

-Los charlatanes nunca escriben. Sólo hablan y hablan.

La librería ambulante. Christopher Morley

¿Eres tímido? No hace falta que se trate de una timidez paralizante, que te dificulte la relación con la gente que te rodea. Repito la pregunta, ¿eres tímido? Voy a hacer una pequeña lista de manifestaciones de timidez para que te resulte más fácil responder.

Si eres tímido…:

-Te resulta incómodo hablar en público.

-Te sientes algo cohibido en presencia de gente que no conoces.

-Prefieres permanecer en un segundo plano y no ser quien lleve el peso de la conversación.

-Cuando hablas, tiendes a que tus intervenciones sean breves para no acaparar demasiado la atención de los demás.

-Te cuesta llevar la iniciativa cuando te presentan a alguien.

¿Cómo ha ido? Ya ves que no se trata de cosas raras ni extraordinarias. Yo creo que casi todos tenemos cierto grado de timidez, aunque puede ocurrir que, con el tiempo, la vayamos dominando o superando.

No voy a hablar sobre el carácter, cuánto se debe a la genética, cuánto al entorno, etc. Ni soy experto, ni es la finalidad de esta entrada. Aquí me voy a centrar en la relación entre timidez y escritura desde mi punto de vista. Aunque en realidad ser introvertido y tímido no es exactamente lo mismo, aquí utilizaré el segundo término para hablar de las dos cosas. Esta no es una entrada “científica” sino una reflexión que espero que os interese 🙂

Todos tenemos muchas cosas qué decir. Más de las que creemos. Cada persona es un mundo repleto de sueños, sentimientos, ideas, proyectos,  experiencias… Ese mundo se enriquece con la reflexión. Los tiempos de silencio, en los que elaboramos nuestras ideas, examinamos nuestra actitud, valoramos las opiniones de los demás, etc. nos ayudan a forjar nuestra personalidad, a configurar nuestro modo de pensar, a fundamentar los principios sobre los que basamos nuestra vida. Si no hay silencio y reflexión, posiblemente nos limitemos a vivir por inercia. Y eso acaba pasando factura antes o después.

Hay personas que hablan sin parar. Se podría decir que sienten la necesidad de retransmitir sus pensamientos y sus vivencias. A veces, son tan profundas e inteligentes que todo lo que dicen tiene sentido y es interesante. Sin embargo, no es raro que los que hablan mucho terminen agotando a su audiencia. Sobre todo porque cuando se habla no se escucha. Y estar mucho tiempo con alguien que emite pero no recibe suele hastiar. También están los que no abren la boca más que para comer. Por más que les preguntas solo pronuncian monosílabos y parece que hasta esa tarea les resulte costosa. La consecuencia suele ser que la gente huye de su compañía porque se producen silencios embarazosos o simplemente es aburrido.

Pero, además de otros muchos casos dentro de este amplio abanico de conductas, con cierta frecuencia encontraremos personas cuyos silencios no repelen sino todo lo contrario. Me refiero a aquellas personas algo tímidas, que no se esfuerzan para defender su porcentaje de tiempo en una conversación, que pueden parecer ajenas a lo que se dice, aunque no es así, y que casi pasan inadvertidas dentro de un grupo. Sin embargo, cuando se habla con ellas a solas, o en compañía de gente entre la que se sienten cómodas, esas mismas personas silenciosas no dudan en hablar con soltura y mostrar sus sentimientos. Quizá cueste algo de tiempo y esfuerzo ganarse su confianza, pero cuando se logra desparece la rigidez en el trato o la actitud reservada, al menos en parte.

Ese tipo de personas, bastante frecuente en cualquier parte, goza habitualmente del respeto y la estima de muchos de sus compañeros, ya que suelen evitar las polémicas, casi nunca ofenden a nadie con bromas pesadas y, lo más importante, saben escuchar. Sus comentarios tienden a ser acertados y valorados como tales por los que les escuchan. Y, cuando vencen su timidez y se hacen oír ante un grupo numeroso, el hecho de que se trate de algo poco frecuente e incómodo para esos involuntarios protagonistas hace que los demás los escuchen con más interés.

Los ratos de silencio, de escucha atenta, de reflexión, de lectura (no es raro que sean grandes lectores) han enriquecido su mundo interior y, por eso, tienen mucho más que aportar que aquellos que solo viven hacia afuera. Y por eso, tampoco es raro que entre esas personas haya bastantes con afición por la escritura. Porque, al fin y al cabo, todos necesitamos comunicarnos, compartir nuestra vida, abrir nuestra mente y dar vida a nuestras ideas e ilusiones. Podemos hacerlo de palabra pero, para eso, tenemos que vencer la natural reserva a mostrar nuestra intimidad y, más importante aún, tenemos que gozar de la confianza de alguien que sepa valorar todo eso que compartimos y que nos escuche sin impaciencias. ¿Conoces a ese alguien? Genial. Cuida esa amistad y no permitas que nada la estropee. Pero, independientemente de que sea así, no es raro que no nos baste y elijamos otro modo de comunicación: la escritura.

Cuando escribimos, no tenemos miedo de estar robándole tiempo a nadie, o de aburrirle o cansarle. Quien quiera leernos, que nos lea. Y el que no, que no lo haga. Podemos plasmar nuestra imaginación con todo lujo de detalles. Dar rienda suelta a nuestra creatividad. Expresar emociones -propias o ajenas-, analizar actitudes, contrastar puntos de vista… Dar vida a ese mundo interior que todos tenemos y debemos alimentar. Porque sin interioridad somos cuerpos sin alma.

¿Eres tímido? Pues no sabes la suerte que tienes. Porque esa timidez, bien orientada y moderada, te facilitará el cultivo de esa interioridad. Tu tendencia al silencio, siempre que no te aísle de los que te rodean, afinará tu percepción. Además, hace más falta gente que escuche que gente que hable. ¿Eres tímido? Aprovecha ese regalo de la naturaleza y pon tu creatividad al servicio de los demás. No dejes que tu mundo sea solo para ti. Busca el modo de compartirlo con los que te rodean. Seguro que hay muchas cosas en él que les gustarán y les servirán de ayuda. ¿Eres tímido? Cumples uno de los requisitos para llegar a ser un buen escritor; por algo se empieza 😉

A continuación os pongo una charla que os puede resultar interesante. A mí me gustó mucho. Está en inglés, pero hay subtítulos en castellano para quien los necesite 😛