SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS

Resultado de imagen de sevillaEsta semana he estado en Sevilla, visitando varios colegios para impartir diversas sesiones a grupos de chicos y chicas de 10 a 16 años. Llevo desde 2010 saltando de cole en cole y tiro porque me toca, por lo que el número de jóvenes con los que he compartido alguno de estos encuentros es de varias decenas de miles… Y me siguen sorprendiendo con sus preguntas, comentarios o aportaciones. Por eso, cuando alguien me pregunta: “¿qué es lo que más te gusta de ser escritor?” La respuesta es inmediata: “el contacto con los lectores”. Pero no era de esto de los que os quería hablar hoy…

En uno de estos colegios, tuve una “comida de trabajo” con profes de lengua de Primaria. Me encantó ver cómo se preocupan por sus alumnos y no dejan de buscar el modo de ayudarles mejor. Mientras le dábamos vueltas a cómo fomentar el gusto por la lectura y la escritura en los más pequeños, una de las profesoras me preguntó si hay unas reglas básicas para aprender a escribir. Como hace tan solo unas semanas que he impartido un taller de redacción, no tuve que pensar mucho para contestarle. ¿Qué le dije? Lo que ella ya sabía, lo que tú también sabes, lo que casi todos sabemos, pero con frecuencia olvidamos. La regla básica es SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS.

Resultado de imagen de aprendizajeTodo aprendizaje requiere paciencia, disciplina y algo de esfuerzo. Y, además, salvo que uno sea un genio, lo lógico es que este proceso sea gradual. Es decir, se comienza con algo sencillo y, poco a poco, se avanza en complejidad, sin que eso signifique que haya que despreciar lo anterior. Al revés, no olvidemos que al decir que algo es básico estamos subrayando su importancia, puesto que si quitamos la base toda la estructura se desmorona.

El objetivo principal del lenguaje es la comunicación. Por eso, al escribir, lo prioritario es que se nos entienda. Da igual el tipo de texto que sea: periodístico, literario, judicial, etc. Si tus lectores no comprenden el significado de tus palabras, has fracasado por completo. Y si te entienden después de mucho esfuerzo, también has fracasado… aunque en menor medida 😉

¿Significa esto que debemos utilizar un léxico muy limitado y unas estructuras simples? No. ¿Entonces? Muy sencillo. Mantente dentro de los límites de tu destreza y de tus conocimientos. Utiliza el tipo de lenguaje y de construcciones que sean necesarios para expresar tus ideas, buscando siempre la sencillez y claridad. No intentes impresionar a nadie con palabras altisonantes o rebuscadas.

Resultado de imagen de caminoNo olvides que la escritura es un camino que hay que recorrer sin prisas. ¿Cómo se mejora? Leyendo y escribiendo… y revisando. Pasito a pasito. Comenzamos por lo más sencillo y, cuando nos sintamos cómodos, probamos con algo nuevo. Pero sin olvidar lo anterior. Lo he dicho muchas veces en estas páginas y lo voy a repetir una vez más. Cuanto más sencillo, más bello. Pero para alcanzar la sencillez hay que trabajar mucho.

 

Un saludo

@M_A_JORDAN

 

PERSONAJES DE CARNE Y HUESO

Imagen relacionada¿Cuál es tu novela favorita? Lo sé, es una pregunta difícil. Así que, para ponértelo más fácil, reformularé la cuestión. ¿Cuáles son tus novelas favoritas?

¿Tienes ya varios títulos en mente? Bien. Sigamos.

¿Por qué te gustan tanto? Seguro que habrá muchas razones, algunas incluso desconocidas para ti. Pero no creo que me equivoque si te digo que una de esas razones es que te gustaron mucho los personajes, o al menos varios de ellos.

Resultado de imagen de personajes librosLos personajes son uno de los elementos principales de toda historia. De hecho, con frecuencia, el proceso de creación comienza con ellos. Unos buenos personajes fácilmente darán lugar a una buena novela. Si los personajes no están bien construidos… es difícil que se sostenga el edificio. Puedes escribir algo ameno, entretenido o divertido. Pero no pasará de ahí. Las grandes obras de la literatura cuentan con protagonistas inolvidables.

Ahora viene la pregunta lógica: ¿Cómo se pueden crear ese tipo de personajes?

No lo sé 😛 . Si lo supiera, podrías leer mi nombre en la zona alta del ranking de superventas… O no. Porque, por desgracia, que un libro se venda mucho no es sinónimo de que sea bueno, y al revés. Pero, volviendo al tema que nos ocupa, no tengo el secreto para crear un personaje excepcional, aunque sí que te puedo dar algunas ideas para lograr que tus personajes sean convincentes, interesantes y atractivos. No está mal para empezar, ¿no crees?

Lo más importante es que tus personajes sean “reales”, es decir, creíbles. Eso no está reñido con que sean completamente ficticios o fantasiosos. Que yo sepa, aún no se ha encontrado ningún hobbit, ni indicios de que hayan existido. Sin embargo, Frodo Baggins es un personaje cien por cien real. ¿Y cómo lograr que tus personajes sean reales? Fácil, estás rodeado de gente real, así que reflexiona unos instantes sobre su modo de ser. Unas cuantas pistas:

  1. Hay gran variedad, tanto física, como psicológica.
  2. Son complejos: no se puede etiquetar a una persona con acierto. Nadie es… y punto. Todos somos… y… y… y… y a la vez…, pero a veces… y aun así… Y, a pesar de todo, en ocasiones somos…
  3. Evolucionan. Piensa cómo eras de pequeño, y en la adolescencia, y después, y después, y ahora. Y aún no has dejado de cambiar. Nos influye el ambiente, la educación, nuestras experiencias, las amistades…
  4. Se comportan de maneras distintas en contextos diferentes.
  5. Tienen un gran mundo interior. Al menos algunos de ellos. Hay gente que solo vive para afuera y no se detiene a reflexionar. Procura que tus personajes no sean así. Cuanta más riqueza interior tengan, más interesante será su historia.
  6. Sus cualidades destacan o se ocultan al encontrarse en circunstancias concretas o en compañía de ciertas personas.
  7. A veces dominan sus sentimientos, a veces los sentimientos los dominan.
  8. Tienen sueños, objetivos, metas… Miedos, dudas, prejuicios…
  9. Etcétera.

Pues, una vez visto esto… Solo tienes que procurar que tus personajes sean así 😉

De acuerdo, es muy, pero que muy complicado. Por eso te recomiendo que vayas poco a poco.

Resultado de imagen de escultorEn primer lugar, escoge muy bien a tu protagonista o protagonistas. Como he dicho antes, la historia va a depender en gran medida de estos personajes, así que no tengas prisa. Una vez que tengas claro cómo va a ser, toma una hoja en blanco y escribe todo lo que puedas sobre él/ella/ellos. Puedes empezar con lo básico: nombre, edad, lugar de residencia, descripción física, forma de ser… Y después continúa desarrollando tanto su entorno como su personalidad. Escribe sobre su pasado: experiencias que les marcaron, razones que les hayan llevado a ser como son, el ambiente en el que se han criado. Habla de sus amigos, de lo que les gusta hacer, de lo que no soportan, de sus ilusiones, sus peculiaridades. Y esboza su futuro.

Es muy probable que mucha de esta información no aparezca en la novela, pero eso da igual. Quien tiene que saberlo eres tú, y así los plasmaras con mayor profundidad y coherencia.

Quizá te preguntes: “¿tengo que hacer esto con TODOS los personajes?”. No es necesario. Ni siquiera es “obligatorio” que lo hagas con los protagonistas. Aunque pienso que te será de ayuda. ¿Entonces? Te recomiendo que dediques mucho tiempo a los protagonistas y a los principales. No es tiempo perdido, al revés, te ahorrarás muchos quebraderos de cabeza más tarde y, además, aunque suene un poco a “escritor que va de bohemio”, te aseguro que, si defines bien a los personajes, habrá muchos momentos en los que serán ellos quienes saquen la obra adelante. Ellos marcarán el ritmo, abrirán nuevas posibilidades, desarrollarán la trama. Y tú te limitaras a contarlo. Sí, es un modo de hablar, pero no se aleja mucho de la realidad. Que le pregunten a Jane Austen.

El objetivo de todo esto es que tus personajes sean “reales”. Es decir, que la gente los perciba como tales y capten su complejidad, su coherencia, la riqueza de su personalidad, etc. Si logras eso, habrás recorrido una gran parte del camino para crear una buena novela. Pero aún faltan muchos detalles.

Resultado de imagen de leyendoAdemás de ser personajes “reales” procura que sean atractivos. No me refiero a que sean todos guapísimos 😛 . Piensa en la gente que conoces. Seguro que hay algunos con los que te apetece estar y otros con los que lo evitas en la medida de lo posible. También habrá otros que ni una cosa ni la otra… Procura que tus protagonistas sean del primer grupo. Tendrán defectos, por supuesto, pero habrá algo en ellos que te cautive y logre que quieras conocer su historia. Puede ser su carácter, su sentido del humor, su punto de vista, su originalidad…

Podríamos seguir ahondando en este tema y es posible que lo haga en otra ocasión, pero, de momento, lo dejamos aquí. Espero que esta entrada te haya dado alguna pista para crear unos buenos personajes. Y, si no es así, confío en que, al menos, haya logrado recalcar la idea de lo importante que será que lo logres.

Mucho ánimo y a disfrutar. No todo el mundo es capaz de crear personas y que luego la gente hable de ellos como si fueran reales. Ese es un privilegio que solo algunos tenemos. Por eso nos gusta tanto escribir 😉

Un saludo

@M_A_JORDAN

¡QUIERO ESCRIBIR MEJOR! PERO NO SÉ CÓMO…

¿Te gustaría escribir mejor? Supongo que sí. A mí me encantaría… El problema es cómo lograrlo, ¿verdad?

En esta entrada… no vas a encontrar la fórmula mágica para conseguirlo 😉 Pero sí algunas ideas que puede que te sirvan.

¿Qué significa escribir bien?

Resultado de imagen de escribir bienNo cometer errores sintácticos, evitar las faltas de ortografía, las discordancias, etc., etc., etc. Cierto, pero eso es lo básico y, aunque exija trabajo y atención constante, también es lo más sencillo de corregir, ya que existen unas reglas claras que podrás aprender y aplicar. Así que nos centraremos en otras facetas de la expresión “escribir bien”.

Suelo decir que un texto literario está bien escrito cuando:

  1. Transmite perfectamente la idea del autor.
  2. Logra reflejar la belleza del lenguaje

De manera que estos serán los dos objetivos que deberemos tener en mente mientras escribimos y al revisar nuestros textos.

Resultado de imagen de caminarPara transmitir una idea con fidelidad, lo primero es conocerla bien. Antes de escribir, profundiza en tu historia. Es lo mismo que nos ocurre en la vida cotidiana. Cuando nos preguntan por algo de lo que somos expertos, respondemos con seguridad y somos capaces de adaptarnos a nuestra audiencia. Sin embargo, si tan solo tenemos algunos datos sueltos, los recitaremos de la manera más escueta posible por miedo a cometer incorrecciones de todo tipo. Si conoces bien tu historia, caminarás por ella con paso seguro, y eso se reflejará en tus manera de contarla.

Resultado de imagen de ventana a la imaginaciónLa escritura es una ventana a nuestra imaginación. Invitamos a los demás a entrar en ella siguiendo los trazos de nuestra pluma. El lenguaje debe ser un medio para reflejar nuestras ideas, no un obstáculo. Por eso, al corregir uno de tus escritos, ponte en el lugar del lector y pregúntate si será capaz de comprender con facilidad lo que le quieres contar. Los lectores no conocen la historia como tú, no están tan familiarizados con los personajes y tan solo saben lo que les cuentas. Así que procura ser claro y ordenado. Evita lo que les pueda confundir, salvo que desees confundirlos, claro 😉

Resumiendo el punto 1: profundiza en tu historia y luego cuéntala de forma clara y ordenada. Ponte en el lugar de tu público y pregúntate si serán capaces de seguirte.

Resultado de imagen de piedad miguel angelReflejar la belleza del lenguaje… ¿No sería mejor decir utilizar el lenguaje de forma bella? Puede ser, aunque, para mí, el lenguaje es como la estatua que Miguel Ángel veía dentro de cada bloque de mármol. El objetivo es quitar lo que estorba para que se aprecie la obra en todo su esplendor. En ocasiones nos empeñamos en complicar nuestros escritos, como si la escritura enrevesada y oscura fuera mejor que la sencilla. Evita los párrafos sobrecargados, las frases interminables y las palabras incomprensibles. No se trata de que hables de un modo vulgar, sino de que lo hagas con exactitud. Es mucho más difícil ser conciso que lo contrario. Hace falta mucho trabajo para alcanzar la sencillez.

Entonces, ¿debo imitar el modo de escribir de los grandes genios? ¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOO!!!! ¡Ni se te ocurra! Si quieres escribir bien, no debes imitar a nadie. La escritura es una manifestación de nuestra personalidad y, por lo tanto, debe ser algo personal, no copiado. Procura aprender de los demás y, después, exprésate a tu manera. Eso es el estilo personal. El objetivo no es imitar el estilo de otros, sino perfeccionar el tuyo.

¿Cómo puedo perfeccionar mi estilo?

  1. Lee mucho.
  2. Lee muchísimo.
  3. Sigue leyendo… Eso sí, asegúrate de haber escogido obras que valgan la pena.
  4. Escribe.
  5. Revisa lo escrito: AQUÍ tienes algunas ideas sobre lo que tienes que buscar al revisar y corregir.
  6. Busca un texto que te guste, o que te parezca que está bien escrito. Pregúntate, ¿por qué funciona? Y no pares hasta que lo sepas. Este consejo no es mío, sino de Marta Rivera de la Cruz 😛
  7. Haz ejercicios de creación literaria: AQUÍ y AQUÍ tienes algunas sugerencias.
  8. Vuelve a revisar lo que has escrito.
  9. Pide ayuda a alguien cercano que pueda revisar tus textos. No hace falta que sea profe de lengua, basta con que sea un buen lector.
  10. No desesperes y recuerda que siempre se puede mejorar.

A escribir se aprende escribiendo.

Un saludo

@M_A_JORDAN

ESCRIBIR PARA MEJORAR

Escribir nos hace mejores personas. ¿Estás de acuerdo con esta frase?

SÍ        NO      DEPENDE         NINGUNA DE LAS ANTERIORES

Para que te resulte más sencillo contestar a esta pregunta, aclararé que cuando digo “escribir”, me refiero a “escribir en serio”. No a un arrebato momentáneo, a un propósito con fecha de caducidad, o a un fruto perecedero de la exaltación artística.

Empezar es fácil, lo difícil es continuar y, más aún, llegar hasta el final. Si hubiera una biblioteca de obras inacabadas, sus estanterías podrían dar la vuelta al mundo. En ocasiones, esos trabajos están incompletos por decisión voluntaria del autor, o porque la muerte puso su punto final antes de que pudiera hacerlo la persona. Pero… ¡cuántas veces son la consecuencia de un comienzo en falso! Una frustración en negro sobre blanco.

En mis encuentros con jóvenes, he tenido que responder muchas veces a la pregunta “¿qué es necesario para ser escritor?” Hay quien se piensa que existe una carrera universitaria para ello, y no se equivoca demasiado, porque carrera creo que aún no hay, pero másters sí, seguro. La semana que viene impartiré un seminario sobre “literatura fantástica” en uno de ellos 🙂 . Y, aunque no cabe duda de que cualquier taller, curso o similar puede ser de gran ayuda, hay algo que tendremos que aprender por nosotros mismos…

ATENCIÓN, TE VOY A DECIR DOS PALABRAS QUE RECOGEN EL SECRETO DEL ÉXITO.

¿Preparado?

Orden y constancia

Así de sencillo, así de difícil

Si realmente quieres escribir algo que valga la pena, tendrás que estar dispuesto a dedicarle un montón de horas, y no siempre te apetecerá hacerlo. Eso sí, te aseguro que si no te rindes, el esfuerzo habrá valido la pena. Independientemente de que el resultado sea más o menos brillante, o consigas o no publicar. La satisfacción personal de lograr un objetivo está por encima de eso… Aunque luego nos entre el ansia por publicar, jajajaja. Que de eso también sé mucho 😉

Para escribir una novela y no “morir” en el intento, lo mejor es tener un horario de escritor y cumplirlo a rajatabla (con la flexibilidad que requieran las circunstancias, tampoco hay que ser extremista). No hace falta que escribas todos los días, pero sí todas las semanas. La inspiración es muy amiga del trabajo, y nos visitará con más frecuencia si somos constantes.

Y también tenemos que estar dispuestos a superar nuestros estados anímicos, nuestras dudas, y las pequeñas dificultades que surgirán durante el proceso creativo.

Lo sé, dicho así, parece que escribir sea un martirio, ¿no? Cualquiera diría que estoy tratando de desanimar a los principiantes para que no me hagan la competencia 😛 Pues no, no es así. Pero sí que quiero desanimar a los que piensen que van a obtener el éxito fácil o la recompensa inmediata. No soporto la etiqueta “sin esfuerzo”. Me parece un fraude y un insulto. No solo nos engañan, sino que encima nos llaman vagos.

ESFUÉRZATE, SUPÉRATE, TRABAJA DÍA A DÍA, APRENDE A SUFRIR, A EQUIVOCARTE Y A APRENDER DE TUS FALLOS. NO TE DESANIMES AUNQUE FRACASES UNA Y OTRA VEZ. SIGUE ADELANTE CON ESFUERZO Y NUNCA, NUNCA, NUNCA TE RINDAS.

Y, entonces, puede que consigas lo que quieres. No es seguro que sea así. Lo que sí que es seguro es que si haces todo eso, te sentirás satisfecho contigo mismo y estarás más cerca de la felicidad.

Escribir es un modo de poner todo esto en práctica y, además, es muy divertido, alimenta nuestra creatividad, mejora nuestro conocimiento del mundo y de las personas, estimula la imaginación y potencia nuestra capacidad de expresión.

Escribir nos hace mejores. ¿Estás de acuerdo?

Para terminar, os pongo un vídeo que me gustó mucho y que está muy relacionado con estas ideas. De un modo ameno y acertado, Simon Sinek analiza los riesgos del estilo de vida actual y propone algunas soluciones.

Espero que os guste.

Un saludo

@M_A_JORDAN

CÓMO HABLAR DE MODO QUE LA GENTE QUIERA ESCUCHARTE

O, adaptándolo a la temática de este blog, cómo escribir de modo que la gente quiera leerte. Es una cuestión interesante, ¿no crees?

Aunque yo voy a comentar algunas ideas al respecto, os animo a que veáis el vídeo que pongo al final. No es demasiado largo y, al menos a mí, me parece muy interesante y acertado.

Una buena forma de encontrar “el secreto” de las cosas que funcionan es preguntarse por qué nos gustan. ¿Por qué me ha gustado tanto este libro, esta película? ¿Por qué suelo comprar en esta tienda? ¿Por qué prefiero este medio de transporte a otros? ¿Qué tiene esta persona para que me sienta tan cómodo con ella? ¿Por qué no me canso de escuchar a este locutor de radio, a esta presentadora de televisión o a este familiar? ¿Por qué no soporto a otros?

Seguro que si le dedicas unos segundos a estos pensamientos surgirán ideas que, quizá, ni te habías planteado. Tenemos un sexto sentido para detectar lo que nos agrada y lo que no, sin necesidad de grandes análisis. Pero esas preferencias no suelen ser irracionales. Existen motivos que las justifican, pero los tenemos tan interiorizados que ni siquiera los percibimos.

¿Qué nos gusta leer o escuchar? Aquello que nos resulta interesante, divertido, novedoso, instructivo, ameno, bello, estimulante, evocador, etc. Es decir, aquello que nos hace pasar un rato agradable, mejora nuestro estado de ánimo, nos aporta información o conocimiento… Nos hacer sentir bien o nos ayuda a ser mejores personas.

¿Qué no nos gusta leer o escuchar? Pues lo contrario de lo dicho anteriormente. Aquello que nos hace sentir mal o empeora nuestra visión del mundo. Y, dentro del concepto “sentir mal”, se puede incluir todo lo aburrido, incomprensible, pesimista…

Dicho esto, te invito a hacerte la siguiente pregunta: cuando hablo o escribo, ¿cómo se siente mi audiencia? ¿Qué transmito con mis palabras? Por supuesto que dependerá del caso concreto, pero, de modo habitual, hay un tono subyacente en nuestro discurso muy relacionado con nuestra forma de ser y de afrontar las diversas situaciones. Y por eso hay personas que transmiten esperanza y alegría aunque estén hablando de asuntos intrascendentes o incluso negativos. Mientras que otros son capaces de encontrar razones para el pesimismo hasta en el cielo más despejado.

¿Por qué nos enganchan tanto algunos autores y no soportamos a otros? Además de las razones literarias correspondientes y del interés de las diversas tramas que se narren en sus obras, hay que tener en cuenta aquellos factores relacionados con el tono que transmite el escritor y su visión del mundo. Si es una obra con un mínimo de profundidad, te garantizo que podrás captarlos sin demasiado esfuerzo. Es posible que el autor o la autora no tuvieran la intención de plasmar su percepción de la realidad en ese trabajo, pero es casi imposible no hacerlo. Escribir es algo personal, lo queramos o no.

Dicho esto, os animo a compartir vuestras opiniones y realizar cualquier comentario que os parezca oportuno… Y, por supuesto, a ver el vídeo que tenéis a continuación.

Un saludo

@M_A_JORDAN

NO LO DIGAS, MUÉSTRALO

Juan estaba muy feliz / Me llevé un terrible desengaño / La niño sintió mucho miedo / El pichazo fue bastante doloroso / La tarta estaba buenísima

¿Qué tienen estas frases en común? Varias cosas, ¿verdad? Son breves, hablan de sentimientos o percepciones y UTILIZAN UN LENGUAJE ABSTRACTO.

“Muy feliz, un terrible desengaño, mucho miedo, bastante doloroso, buenísima”. ¿Crees que estas expresiones significan lo mismo para todo el mundo? ¿Cuánto es mucho miedo? ¿Y bastante dolor? Ese es uno de los problemas del lenguaje abstracto, pero no el único.

Resultado de imagen de ABSTRACTOComo su mismo nombre indica, las realidades expresadas por este tipo de lenguaje son invisibles e intangibles, lo que dificulta su percepción. Sin embargo, podemos recurrir a las consecuencias de estos estados de ánimo o a metáforas para concretar estos términos y, de ese modo, lograr un efecto más impactante en nuestros lectores.

Veamos algunas posibilidades:

Resultado de imagen de FELIZJuan estaba muy feliz: Juan salió de su casa dando saltos de alegría / no podía parar de sonreír / sintió que su vida se llenaba de colores…

Me llevé un terrible desengaño: sentí su traición como una punzada en lo más hondo del alma / sentí que mi mundo se resquebrajaba / Pensé que nunca más podría confiar en nadie…

Resultado de imagen de MIEDOLa niña sintió mucho miedo: La niña chilló sobresaltada / El temor se apoderó de la pequeña nublando sus sentidos / se quedó paralizada por el terror…

El pinchazo fue bastante doloroso: tuve que hacer un gran esfuerzo para no gritar / sentí como si me taladraran el brazo / una intensa punzada contrajo mis músculos…

La tarta estaba buenísima: fue como una explosión de sabores en mi paladar / cada cucharada era un regalo para mis sentidos/ me hubiera comido diez tartas como esa…

Lo sé, algunas de las opciones dejan bastante que desear, pero es lo que da de sí la inspiración que me nutre en estos momentos 😉

No siempre es necesario evitar el lenguaje abstracto. Dependerá de la finalidad del texto, de la situación y de muchos factores. Sin embargo, cuanto más visual sea tu manera de narrar, mejor.

Un saludo

@M_A_JORDAN

EL FONDO Y LA FORMA

Cuando hablamos de los libros que nos han gustado, lo habitual es que nos refiramos a la historia que se cuenta en ellos, los personajes que aparecen, o algunas escenas memorables. No es habitual que nos centremos en los recursos literarios que emplea el autor, su manejo de las estructuras gramaticales o el buen uso de los signos de puntuación, ¿verdad?

Resultado de imagen de libro¿Significa esto que en un libro lo importante es el fondo y no la forma? Esta pregunta da para varias tesis, pero yo ya he tenido suficiente con la mía, así que le cedo el tema a quien quiera 😛 . Ahora en serio, no es una pregunta fácil de contestar o, mejor dicho, la respuesta es un DEPENDE tan grande que no creo que sea un asunto para tratar aquí.

Tan solo quería compartir algunas reflexiones con vosotros sobre este aspecto de la escritura. Desde mi punto de vista, en las novelas lo que más importa es el fondo, pero la forma es determinante. Si tienes una buena historia, pero la cuentas mal, te has cargado la historia. Es lo mismo que ocurre con los chistes. Ahora bien, si tienes un don para contar chistes pero tu repertorio no tiene gracia alguna… Lo sé, es posible que, aun así, logres arrancar las risas del público, pero para conseguirlo tus dotes deben superar en mucho las de la media.

Resultado de imagen de problemSi quieres escribir una novela, tendrás que pensar una historia. Habitualmente comienza todo con los personajes y poco a poco confeccionamos la trama. ¿Cuál suele ser el problema…? ¿¡Solo uno!? ¿Cuál suele ser UNO DE LOS PROBLEMAS de los escritores principiantes? “Tengo la historia en la cabeza pero no soy capaz de plasmarla sobre el papel”. Nuestra forma nos estropea el fondo. ¿Cómo solucionarlo? Con la práctica.

Hace tiempo dediqué una entrada a “la escritura transparente”. Es el título de un libro sobre estilo que leí y me gustó bastante. La forma buena es la que nos permite ver el fondo como un cristal bien limpio. Es lo complejo de la sencillez. Hace falta mucho tiempo para preparar un buen discurso improvisado. Hacen falta muchas revisiones para lograr un estilo sencillo.

Imagen relacionada¿Cuál debería ser nuestro primer objetivo como escritores? Contar buenas historias sin estropearlas con nuestra manera de escribir. No busques estructuras antinaturales, no emplees un vocabulario que desconoces, no… Demasiadas negaciones. Sé fiel a tu estilo, pero púlelo, quitando esas aristas que incomodan al lector.

¿Un consejo? Lee tus escritos en voz alta. Ya verás cómo, de ese modo, te percatas de cuándo sobra una palabra, falta una pausa, se produce una rima interna…

Céntrate en la historia, pero recuerda que para que se vea bien el paisaje el cristal tiene que estar limpio 😉

Un saludo y feliz año nuevo.