ESCRIBIR PARA MEJORAR

Escribir nos hace mejores personas. ¿Estás de acuerdo con esta frase?

SÍ        NO      DEPENDE         NINGUNA DE LAS ANTERIORES

Para que te resulte más sencillo contestar a esta pregunta, aclararé que cuando digo “escribir”, me refiero a “escribir en serio”. No a un arrebato momentáneo, a un propósito con fecha de caducidad, o a un fruto perecedero de la exaltación artística.

Empezar es fácil, lo difícil es continuar y, más aún, llegar hasta el final. Si hubiera una biblioteca de obras inacabadas, sus estanterías podrían dar la vuelta al mundo. En ocasiones, esos trabajos están incompletos por decisión voluntaria del autor, o porque la muerte puso su punto final antes de que pudiera hacerlo la persona. Pero… ¡cuántas veces son la consecuencia de un comienzo en falso! Una frustración en negro sobre blanco.

En mis encuentros con jóvenes, he tenido que responder muchas veces a la pregunta “¿qué es necesario para ser escritor?” Hay quien se piensa que existe una carrera universitaria para ello, y no se equivoca demasiado, porque carrera creo que aún no hay, pero másters sí, seguro. La semana que viene impartiré un seminario sobre “literatura fantástica” en uno de ellos 🙂 . Y, aunque no cabe duda de que cualquier taller, curso o similar puede ser de gran ayuda, hay algo que tendremos que aprender por nosotros mismos…

ATENCIÓN, TE VOY A DECIR DOS PALABRAS QUE RECOGEN EL SECRETO DEL ÉXITO.

¿Preparado?

Orden y constancia

Así de sencillo, así de difícil

Si realmente quieres escribir algo que valga la pena, tendrás que estar dispuesto a dedicarle un montón de horas, y no siempre te apetecerá hacerlo. Eso sí, te aseguro que si no te rindes, el esfuerzo habrá valido la pena. Independientemente de que el resultado sea más o menos brillante, o consigas o no publicar. La satisfacción personal de lograr un objetivo está por encima de eso… Aunque luego nos entre el ansia por publicar, jajajaja. Que de eso también sé mucho 😉

Para escribir una novela y no “morir” en el intento, lo mejor es tener un horario de escritor y cumplirlo a rajatabla (con la flexibilidad que requieran las circunstancias, tampoco hay que ser extremista). No hace falta que escribas todos los días, pero sí todas las semanas. La inspiración es muy amiga del trabajo, y nos visitará con más frecuencia si somos constantes.

Y también tenemos que estar dispuestos a superar nuestros estados anímicos, nuestras dudas, y las pequeñas dificultades que surgirán durante el proceso creativo.

Lo sé, dicho así, parece que escribir sea un martirio, ¿no? Cualquiera diría que estoy tratando de desanimar a los principiantes para que no me hagan la competencia 😛 Pues no, no es así. Pero sí que quiero desanimar a los que piensen que van a obtener el éxito fácil o la recompensa inmediata. No soporto la etiqueta “sin esfuerzo”. Me parece un fraude y un insulto. No solo nos engañan, sino que encima nos llaman vagos.

ESFUÉRZATE, SUPÉRATE, TRABAJA DÍA A DÍA, APRENDE A SUFRIR, A EQUIVOCARTE Y A APRENDER DE TUS FALLOS. NO TE DESANIMES AUNQUE FRACASES UNA Y OTRA VEZ. SIGUE ADELANTE CON ESFUERZO Y NUNCA, NUNCA, NUNCA TE RINDAS.

Y, entonces, puede que consigas lo que quieres. No es seguro que sea así. Lo que sí que es seguro es que si haces todo eso, te sentirás satisfecho contigo mismo y estarás más cerca de la felicidad.

Escribir es un modo de poner todo esto en práctica y, además, es muy divertido, alimenta nuestra creatividad, mejora nuestro conocimiento del mundo y de las personas, estimula la imaginación y potencia nuestra capacidad de expresión.

Escribir nos hace mejores. ¿Estás de acuerdo?

Para terminar, os pongo un vídeo que me gustó mucho y que está muy relacionado con estas ideas. De un modo ameno y acertado, Simon Sinek analiza los riesgos del estilo de vida actual y propone algunas soluciones.

Espero que os guste.

Un saludo

@M_A_JORDAN

¿SÍ O NO?

¿Quieres ser escritor? ¿Quieres ser escritora? ¿Sí? ¿Seguro? ¿Realmente lo quieres? ¿No será un capricho pasajero de esos que te vienen de vez en cuando? ¿Tú sabes dónde te estás metiendo? Yo que tú me lo pensaría un par de veces antes de seguir por este camino, ¿sabes por qué? ¿No? Pues enseguida te respondo, pero antes deja que te ponga una foto.

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No, no te has equivocado de página, este sigue siendo el blog para escritores principiantes (o no tan principiantes), no has entrado en la sección de deportes de ningún periódico 😉

Supongo que ya habrás captado el mensaje, pero por si tienes uno de esos días en los que se está un puntito espeso, te daré una pista: sustituye “sal a entrenar” por “escribe”.  ¿Ya? 😛

Pero, volvamos al principio. ¿Estás seguro de que quieres continuar por este camino? Si es tan solo una afición sin más, que no te tomas muy en serio y con la que buscas un rato de esparcimiento, bien, adelante. No te compliques mucho y lo que salga, pues bienvenido sea. Ahora bien, si realmente aspiras a ser creador de nuevas historias, a plasmar tus sueños en papel, a dar vida a personajes que escapen de tu control, a colarte en la mente de lectores desconocidos que compartirán tus ideas y las harán propias. Si realmente quieres ser escritor y que lo que haces valga la pena, vas a necesitar el ingrediente “secreto”. Ese sin el cual es imposible alcanzar el éxito (no me refiero a la fama, sino al verdadero éxito).

¿Cuál es el secreto del éxito? Típica pregunta que se suele plantear en un  sinfín de ocasiones. Hay muchas respuestas posibles, pero pocas que realmente aborden la cuestión como se merece. En realidad no es ningún secreto, casi todo el mundo lo sabe, lo que pasa es que es tan sencillo en apariencia que buscamos algo más emocionante, algo que se salga de lo normal, una fórmula mágica, un hechizo, una conjunción astral… Algo externo para poder culpar a otros de nuestros fracasos.

Planteemos la pregunta de un modo distinto: ¿Cuál es la clave del éxito? Como dicen en mi tierra, “es lo mismo pero no es igual”.

No creo que haya una sola clave, pero estoy seguro de que hay una sin la cual es imposible lograr algo importante en esta vida. ¿Cuál? La constancia. Así de fácil de decir… No tan fácil de lograr.

¿Quieres ser escritor? ¿Seguro? ¿Y qué pasará cuando te quedes atascado, cuando no te apetezca, cuando comprendas que no te vas a enriquecer con tus escritos, cuando te canses de esa historia, cuando te falte tiempo para sentarte frente al ordenador, cuando haya gente a la que no le guste lo que escribes? ¿Lo dejarás? ¿Sí? Entonces, si yo fuera tú, no me molestaría en empezar. Dedícate a otra cosa.

Te voy a contar un secreto: a escribir se aprende escribiendo, y eso cuesta esfuerzo. No siempre, hay días en los que vuelan las horas mientras tecleas. Pero eso no tiene por qué ser lo habitual. Tampoco pienses que es terrible. Lo que pasa es que con frecuencia se te presentarán otras alternativas más divertidas o satisfactorias a corto plazo.

Un libro no se acaba en tres días, ni en tres semanas, puede que ni siquiera en tres meses. Y el problema es que si no lo terminas… No tienes nada. Diez medias novelas no son cinco novelas, son diez montones de páginas que no llevan a ninguna parte. Aunque también son un montón de horas de práctica que te habrán ayudado a mejorar, así que tampoco lo veas como un fracaso. Pero, si yo fuera tú, haría lo posible por acabar cada historia que comiences, salvo que estén convencido de que es mejor abandonarla.

¿Quieres ser escritor? ¿Quieres ser escritora? ¿Sí? ¿De verdad? ¡Genial! ¿Me permites que te dé un consejo? Ahí va: HAZTE UN HORARIO.

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¿Qué días vas a escribir? ¿Cuánto tiempo? Si solo te sientas cuando estas inspirado o te apetece… Mal camino. Reserva unos momentos de tu semana a la escritura. No hace falta que sean muchos, basta con dos o tres horas, eso sí, todas las semanas, cueste lo que cueste, con ganas o sin ellas.

ESCRIBE CUANDO TE APETEZCA, Y SI QUIERES MEJORAR (Y ACABAR TU LIBRO) HAZLO CUANDO NO TE APETEZCA.

Un saludo

@M_A_JORDAN