PROPÓSITO DE FIN DE AÑO

¡¡Hola!!

Lo sé, últimamente apenas he publicado nada por aquí, a excepción de la bonita felicitación navideña de la anterior entrada 😉 . ¿La razón? No solo es una, son varias. La típica excusa es la falta de tiempo, y en parte es cierto. Pero yo soy el primero que dice que eso no es una excusa válida. Cuando queremos hacer algo, lo hacemos, aunque “no haya tiempo”. Así que posiblemente la razón de que haya dejado este blog un poco abandonado ha sido la falta de temas sobre los que hablar.

Llevo más de cien entradas (aunque hay muchas de mis colaboradores), y ya he tratado muchísimos temas sobre la escritura. Así que llegó un momento en el que ya no sabía qué más podía contaros. Y no soy de los que hablan por hablar…

Pero, os seré sincero (típica muletilla que parece significar que todo lo anterior era mentira 😉 ), ya echaba de menos pasarme por aquí, volcar mis ideas y recibir vuestros comentarios y sugerencias. Así que… Ahora que llega el fin de año, me hago el propósito de retomar esta página durante los próximos meses. No creo que siga el ritmo de una entrada semanal, pero se hará lo que pueda.

Y AHORA ES CUANDO OS PIDO AYUDA

Necesito vuestra colaboración. ¿Qué tipo de ayuda? Podéis enviarme vuestros escritos (breves) para que los publique aquí, o podéis sugerir temas sobre los que queréis que hablemos, o lo que queráis. Pero, por favor, NO ME DEJÉIS SOLO con este blog, que me da miedo, jajajajaja. No, en serio, si os apetece participar, me haréis un favor.

Y para que veáis que esto no son solo palabras que se llevará el viento, os pongo aquí algunos de los temas que voy a tratar en las próximas entradas:

PUBLICAR CON AMAZON (Empezamos fuerte, ¿eh?) Os voy a contar mi experiencia personal y reciente.

TALLERES DE CORRECCIÓN DE TEXTOS: Esto ya veremos qué tal. Mi idea es grabar algunos vídeos en los que os muestre cómo corregiría yo algunos escritos, por si os sirve de ayuda a la hora de revisar y corregir los vuestros.

Y de momento no se me ocurre nada más 😛 . Como veis, es totalmente cierto que necesito ideas.

Hala, no os aburro más.

Que cerréis este año lo mejor posible y entréis en 2018 con buen pie.

Un saludo

 

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JANE AUSTEN EN 5 MINUTOS

Hola a todos.

Hace unos días puse en marcha una nueva iniciativa que quiero compartir con vosotros por si fuera de vuestro interés. La he titulado “Jane Austen en 5 minutos” y, de momento, consiste en analizar una obra de esta autora, que es mi autora favorita, capítulo a capítulo pero de una forma breve. La novela en cuestión es “Orgullo y Prejuicio”, que, si no la habéis leído, podría ser una maravillosa elección para estas navidades.

Este análisis lo llevamos a cabo a través de vídeos breves que están disponibles en Youtube, en el canal de la Jane Austen Society en España.

Si tienes 5 minutos, te invito a que nos acompañes en este paseo por las líneas de una de las mejores obras de la literatura universal. ¿Te animas? Aquí tienes el enlace:

Un saludo

OBÉLIX

Hola a todos.

Espero que estéis teniendo un feliz verano.

En esta entrada os ofrezco un escrito que Nuria Santiago, administradora del blog “Domingos literarios”, ha tenido la amabilidad de enviarme.

Os dejo con sus palabras

Obélix

Resultado de imagen de perro labrador blancoQuince años, setenta y cinco quilos, una cantidad ingente de pelo, con la que se podrían sacar unos cuantos jerséis de lana para el invierno y un corazón.

Un corazón que hace que lo prefiera a él antes que a cualquier humano, porque él me da calor sin esperar nada a cambio. Él me cuida, me protege y me quiere. Lo veo en sus grandes ojos que me miran embobado cuando estoy sentada en las escaleras, mientras el acerca su cabeza a mis piernas para que le de caricias.

El único precio a pagar es poner mi pantalón perdido de pelo blanco, pero lo quiero y oler a perro todo el día me da igual.

Cada vez que cruzo el umbral de mi casa con intención de llegar a mi trabajo, veo en su mirada, perdida en el aire rogándome que no me vaya… No hay palabras que lo tranquilicen, no le gusta ser abandonado.

Imagen relacionadaObélix llego a mi casa con 1 año. Su historia, triste como la de muchos otros perros que habitaban aquella centro de acogida.  Conforme avanzaba por aquellos pasillos, los ojos llorosos de centenares de perros se clavaban en los míos, y los quejidos de los mismos por intentar buscar un hogar hacían que los míos se llenaran de lágrimas. Aquel verano, la perrera estaba llena. Como cualquier otro verano.

Me metí en el patio donde estaban la mayoría de los perros que ya habían pasado el control del veterinario, el cual voluntariamente dedicaba sus horas a mirar por el bienestar de esos ejemplares. En el patio, los perros se acercaron a mí. Algunos de ellos temerosos, debido a su pasado. Otros buscaban mis caricias, ansiosos por alguien que los quisiese. Dentro del segundo grupo estaba Obélix.

Un ejemplar precioso de Labrador, que se acerco a mí con calvitas en el cuello debido a una correa que le había privado de su libertad por bastante tiempo. Pero en sus ojos el deseo de encontrar un hogar. Y como cuando  lo vi, sentí la necesidad de protegerlo, de cuidarlo, de llevarlo conmigo.

Y así fue, poco a poco Obélix se acostumbró a mi presencia y a mi casa, y me demostró que a pesar de su pasado el era perfecto. Educado, cariñoso, sociable, protector. Poco a poco, pasaron los años, y el cuerpo de Obélix lo reflejaba. Yo me casé, y Obélix vino conmigo, también estuvo conmigo cuando mis hijos nacieron siendo su niñera perfecta.

Obélix tenía 15 años, y a pesar de la sordera y de los achaques propios de la edad seguía amándonos a cada uno de los miembros de mi familia.

Y es ahora, como lo fue cuando lo adopté, cuestión que me preocupa ¿Quién abandonó a este pequeño trozo de cielo?

Quizás fue víctima de un dueño que no reparó en que los animales también sienten y aman. También pudieron abandonarlo porque no tenían dinero para cuidarlo, era muy grande o soltaba mucho pelo, pero eso es algo que hay que pensar antes de meter en casa a un labrador como Obélix. Por otro lado también estaba la posibilidad de que su antigua familia desear unas vacaciones y se olvidase que el Obélix nunca los hubiese dejado tirados por que simplemente en ese momento molestaba…

Obélix es un gran perro, que está en mi corazón. Gracias a él he comprobado en mis propias carnes que los animales sienten y aman como una persona. Obélix trata a mis hijos con la mayor dulzura y delicadeza que se puede esperar de un perro tan grande. Obélix es mi perro, y jamás sería capaz de hacerle mal.

Resultado de imagen de perreraComo Obélix, miles de perros están este verano siendo abandonados masivamente, porque sus dueños quieren irse de vacaciones. Cada día hay más perreras que no pueden cuidar de todos ellos y buscan familias que los adopten. Un perro jamás te abandonaría, si quieres adoptar un perro piénsalo bien, es una gran responsabilidad, comprométete con él. Hay miles de perros maravillosos esperándote.

ESO ES LO QUE ESTE PAÍS NECESITA: ¡MÁS LIBROS!

¡Dios!”, dijo, cuando le vendes un libro a alguien no solamente le estás vendiendo doce onzas de papel, tinta y pegamento. Le estás vendiendo una vida totalmente nueva. Amor, amistad y humor y barcos que navegan en la noche. En un libro cabe todo, el cielo y la tierra, en un libro de verdad, quiero decir. ¡Repámpanos! Si en lugar de librero fuera panadero, carnicero o vendedor de escobas la gente correría a su puerta a recibirme, ansiosa por recibir mi mercancía. Y heme aquí, con mi cargamento de salvaciones eternas. Sí, señora, salvación para sus pequeñas y atribuladas almas. Y no vea cómo cuesta que lo entiendan. Solo por eso vale la pena. Estoy haciendo algo que a nadie se le ha ocurrido desde Nazareth, Maine, hasta Walla Walla, Washington. ¡Es un nuevo campo, pero vaya si vale la pena! Eso es lo que este país necesita: ¡más libros! 

Christopher Morley en La librería ambulante

Si fuera panadero, carnicero o vendedor de escobas la gente correría a su puerta a recibirme…

Pero este hombre no vende carne, ni pan, ni productos de limpieza, sino LIBROS. Esos almacenes de sueños, esas puertas al infinito, esa fábrica de experiencias…

Al releer este fragmento de La librería ambulante, me ha venido a la cabeza una imagen que vi hace tiempo en Facebook:

Resultado de imagen de si los árboles dieran wifi

Así somos… El apetito nubla nuestro entendimiento y somos capaces de sacrificar lo realmente importante para satisfacer lo accesorio.

Esto es lo que hace falta a este país: ¡Más libros! 

Cuanto más inculta es una sociedad, más sencillo resulta manipularla. Por eso en los gobiernos autoritarios se busca la distracción de las masas. “Pan y circo”, ¿te suena? Y mucho cuidado con los que piensen distinto, o simplemente piensen. Por eso me provocan tanto rechazo las etiquetas y los eslóganes baratos y absolutistas. Es el truco que usan los manipuladores para anestesiar nuestro cerebro. Repiten sus consignas hasta que la gente crea que eso es lo que piensa. Y como falta el hábito de preguntarse los porqués, pues simplemente se sigue a la corriente de moda y se tacha de retrógrado, o de lo que sea, al que piense distinto… Por miedo a que amenace esas “convicciones”.

Más libros y más gente que lea… y que piense. Y, entonces, aunque no estemos de acuerdo, seremos capaces de entendernos.

 

TU MEJOR TÚ

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor, alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan só1o a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eras.

Pedro Salinas. La voz a ti debida.

¿Quieres ser escritor? ¿Te gustaría que tus palabras llegaran a miles de personas, que se colaran en sus almas y les transportaran a esos mundos que tú has creado para ellos? ¿Sueñas con dar vida a personajes, contar historias, despertar emociones? ¿Sí? ¿Seguro? ¡Genial! Es una aventura maravillosa y, si te decides a seguir adelante pase lo que pase, aprenderás mucho y disfrutarás más de lo que pensabas. Pero… Sí, siempre hay un pero.

Con cierta frecuencia recibo e-mails de gente a la que le gusta escribir y que, después de pasearse por este espacio, deciden escribirme para contarme sus experiencias, consultar sus dudas, o pedirme asesoramiento. Yo agradezco cada uno de esos correos, por la confianza que me muestran y por lo mucho que puedo aprender de esas personas. Sin embargo, no es raro que, de vez en cuando, detecte en esos escritores en ciernes un rasgo común, que deberán corregir si realmente quieren lograr algo en este camino: la impaciencia.

Y no me refiero a la impaciencia con los demás, sino con ellos mismos, con nosotros mismos. Una planta no crece más rápido por tirar de ella hacia arriba. Lo máximo que conseguirás es arrancar alguna hoja o, peor aún, sacarla de raíz. Si quieres que crezca, tendrás que regarla, abonarla, buscar el lugar que más le convenga y… esperar.

La escritura forma parte de nuestra vida. Aprendemos a escribir conforme aprendemos a vivir. Eso no significa que tengamos que esperar a la ancianidad para ponernos manos a la obra. Lo que quiero decir es que este es un proceso largo, de mejora continua, en el que no hay que tener prisa. Y si nos adelantamos, lo más seguro es que nos topemos contra la decepción.

Nadie soñaría con ganar unas olimpiadas sin entrenamiento, ni tampoco con hacerlo tras solo un par de semanas de preparación. Sin embargo, algunos quieren escribir una obra maestra a la primera de cambio, o se frustran cuando no consiguen que se publique lo primero que han escrito.

Por supuesto que hay casos sorprendentes, en los que la opera prima de un autor es una auténtica maravilla. Pero, por un lado, que sea su primera novela no significa que no haya dedicado mucho tiempo a preparar ese trabajo. Y, por otro, estamos hablando de excepciones. Si eres una de ellas, adelante. Si no es así… Mucho ánimo y sigue trabajando. Y no pares hasta sacar de ti tu mejor tú.

Un saludo

@M_A_JORDAN

¿POR QUÉ TE GUSTA ESCRIBIR?

Esta es la pregunta que me hizo el martes un chico de un colegio de Barcelona (de Sant Cugat del Vallés, para ser más exactos) durante uno de las sesiones que tuve con alumnos de 5º de Primaria a 2º ESO (10 a 14 años, aprox.)

No era la primera vez que me planteaban esta cuestión, así que la respuesta casi salió sola, pero… Lo cierto es que el otro día, al escuchar la pregunta, me pareció oír una vocecita en mi cabeza que decía, “es verdad, ¿por qué te gusta tanto escribir?” O dicho de otro modo… ¡Quién te mandaba a ti meterte en este lío!

Imagen relacionadaNo sé si hay alguien que piensa que los escritores somos gente bohemia, que vivimos en casas de madera junto a la playa y damos largos paseos por la orilla al amanecer, acompañados por un perro que corretea a nuestro lado, para luego regresar a casa, tomar un zumo de frutas y sumirnos en un éxtasis creativo durante horas, que dé lugar a obras maravillosas e inolvidables que se venden a millones, y llenan nuestra cuenta corriente, aunque eso no altere nuestro estilo de vida sobrio y un poco excéntrico. Tampoco sé si en algún caso ese estereotipo exagerado se cumple, pero os aseguro que en el mío no. Aunque no me puedo quejar y desde hace años la escritura es una de mis ocupaciones habituales, lo cierto es que sigo siendo un “currante multitarea”, que escribe, organiza sus viajes, actualiza los blogs, webs y redes sociales, recorre España de cole en cole para promocionar, y se desespera al ver que un nuevo libro no despierta el interés de las editoriales con las que quisiera trabajar.

Resultado de imagen de ESCRIBIRY, a pesar del trabajo, los desengaños o desilusiones y el cansancio que acompaña a cualquier profesión… ¡¡ME ENCANTA ESCRIBIR!! Reconozco que hubo un momento en el que me saturé, porque llevaba siete años terminando una historia y empezando otra, así hasta terminar ocho novelas… Pero, tras un par de años en los que un máster y la elaboración de la tesis me mantuvieron apartado de la labor creativa, empecé a tener auténtico “mono” de escribir una novela. Necesitaba tener una historia en mente, sentarme a darle forma, revisar, avanzar, imaginar… Tanto es así que cuando volví a la carga, lo hice con tanta intensidad que terminé una novela de 360 páginas en tres meses, es decir, menos de la mitad del tiempo que hubiera empleado anteriormente.

¿Por qué os cuento todo esto? Pues… digamos que es una reflexión en voz alta que he querido compartir aquí por si le sirve a alguien. Hace tiempo publiqué una entrada que titulé “Y tú, ¿por qué escribes?“, en la que explicaba que la razón final para hacerlo es “porque me gusta”. Aunque pueda parecer una respuesta simple y superficial, yo creo que en el fondo ese es el verdadero motivo y, de hecho, no es solo una razón para escribir, sino una condición para poder hacerlo bien.

Al escribir abrimos nuestra alma y nuestra imaginación y vertemos sus desahogos sobre el papel. Convertimos nuestros sueños en realidades concretas, damos vida a personajes, visitamos nuevos mundos, diseñamos historias, despertamos emociones, vivimos otras vidas… Y ponemos todo eso a disposición del público. Nuestros escritos cobran vida en el interior de personas a las que nunca conoceremos, que viven en lugares que nunca visitaremos.

Resultado de imagen de UMBERTO ECOTodo eso es cierto y maravilloso, pero es también una consecuencia de lo que os decía antes, de que nos guste escribir. No todos sentimos esa inclinación, que puede aparecer en cualquier momento. Y a los que nos gusta escribir, no siempre nos apetece hacerlo. Al menos eso es lo que me ocurre a mí. Reconozco que hay días en los que tengo que obligarme a encender el ordenador y continuar con la historia que tengo entre manos. “Diez por ciento de inspiración y noventa por ciento de transpiración”, dicen que dijo Umberto Eco, y yo lo suscribo. Todo lo que vale la pena supone un esfuerzo y la escritura no es una excepción. Por eso mismo es tan importante que nos guste hacerlo y que lo hagamos por gusto, no por afán de notoriedad o pensando que así seremos millonarios. Una vez terminada la historia, tendremos que luchar para que se publique y se venda, pero, mientras la escribimos, lo importante es que la disfrutemos y que pongamos lo mejor de nosotros mismos.

Resultado de imagen de ALEJANDRO SANZ MAS¿Por qué me gusta escribir? Porque es parte de mi forma de ser. Como dice Alejandro Sanz en una de sus canciones, “no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma” 🙂

Un saludo

@M_A_JORDAN