CONGRESO SOBRE JANE AUSTEN EN EL CEU DE MADRID

¡¡Impresionante, increíble, genial, maravilloso, inolvidable, etc, etc, etc… !!

Y, ahora, os cuento 😉

Hace unos meses recibí la noticia de que se estaba organizando un congreso sobre Jane Austen en el CEU de Madrid. Como seguramente sabréis (porque no paro de decirlo), estoy elaborando mi tesis doctoral sobre esta autora, así que desde el principio estuve muy interesado en este evento. Me informé sobre las fechas, los ponentes, los temas y me inscribí en cuanto se abrió el plazo. Además, existía la posibilidad de presentar comunicaciones y decidí enviar una propuesta, que los organizadores tuvieron la amabilidad de aceptar.

Por motivos de trabajo, me fue imposible asistir a las sesiones del primer día, pero, en cuanto logré escaparme de esos compromisos, viajé rumbo a Madrid y me preparé para disfrutar al máximo… Aunque luego disfruté mucho más.

El programa del congreso era muy completo:

programa2

programa1

 

acreditación

Nada más llegar a la sede del congreso, recibí mi acreditación, dejé la maleta en un lugar discreto y me senté dispuesto a aprender todo lo posible.

 

creaimagenPero, antes siquiera de que empezara la primera sesión de ese día, me llevé una grata sorpresa al identificar una cara conocida a tan solo unos asientos de mí. Se trataba de Mila Cahue, administradora de la página “hablando de Jane Austen”, con la que había intercambiado algunos e-mails y de la que ya intuía su amabilidad y brillantez, pero… una vez más, me había quedado corto.

No es este el lugar para hacer una crónica de las sesiones, que fueron todas excelentes. Tan solo voy a decir que hubo un momento en el que temí que se me terminara la libreta en la que estaba tomando notas. Cuántas y qué buenas ideas surgieron no solo en las ponencias, sino también en los comentarios de los asistentes.

Cuando me tocó el turno de intervenir, tuve la sensación de “estar vendiéndole miel al colmenero”. Tenía que hablar sobre mi autora favorita a un montón de gente que se ha leído todas sus obras, y que sabe muchíiiiiiiisimo sobre ella. Pero eran todos tan buenos, que hasta pusieron cara de interés 😛 . Tras las comunicaciones de esa mañana, tuvimos una mesa redonda muy animada y, después, nos fuimos a comer. Que tampoco es mala cosa.

(AVISO: Ya lo siento por los que no estéis interesados en Jane Austen -tiene que haber de todo en este mundo 😉 -, pero aún os daré un poco más la lata con ella en mi siguiente entrada, en la que publicaré de un modo esquemático mi ya esquemática comunicación)

Solo voy a detenerme en una ponencia más, antes de pasar a mis reflexiones finales. Me refiero a la que impartió Mila el sábado a medio día.

Mila

Las obras y los personajes de Austen analizados psicológicamente de un modo profundo, acertado y divertidísimo. Por delante de los allí presentes fueron pasando Lizzy, Mr Darcy, Wickham, el Coronel Brandom, Emma… Parecía que los estuviéramos viendo y, una vez más, nos maravillamos al comprobar cómo una jovencísima Jane Austen fue capaz de profundizar con tanto acierto en la interioridad del ser humano y plasmarlo con tanta maestría en esos personajes inolvidables.

Ahora vienen mis reflexiones finales:

En primer lugar, quiero darle las gracias a los organizadores de este evento. En concreto a María Isabel Abradelo, directora del congreso, y a Pablo Gutiérrez, director ejecutivo del mismo y que tan amablemente me ha atendido en estos meses, y durante los días que coincidimos allí. Mil gracias al CEU San Pablo por promover estas actividades en las que con tan buen criterio han sabido compaginar el rigor académico con las intervenciones más informales y cercanas a los lectores. Nos hemos encontrado como en nuestra casa y estamos deseando repetir.

ceu

Y, sobre los asistentes… Me he sentido un privilegiado al poder compartir estos días con vosotros. Qué gustazo poder hablar sobre mi querida Jane Austen con otros lectores que también saborean sus obras. He aprendido mucho de vosotros y confío en volver a veros pronto. Tenemos un bicentenario a la vista y muchas cosas que preparar. Aquí me tenéis para lo que necesitéis.

Un fuerte abrazo

@M_A_JORDAN

ENCUESTA SOBRE LAS OBRAS DE JANE AUSTEN

Buenos días.

Hoy voy a pediros un favor, que es probable que ya os haya pedido con anterioridad, pero… En estos meses ha habido muchas incorporaciones al blog y cada día pasan cientos de amantes de la escritura por aquí, así que, con vuestro permiso, voy a ponerme un poco pesado 🙂 .

Estoy haciendo la tesis doctoral sobre el estilo literario de Jane Austen. Uno de los apartados va a tratar sobre la visión de esta autora por parte de los lectores actuales. Y, por esta razón, he creado un sencillo cuestionario que me vendría muy bien que contestaran todos aquellos que hayan leído al menos una de sus novelas.  Tardaréis menos de diez minutos. Tenéis que pinchar AQUÍ

Austen1

Ya que estamos hablando del tema, aprovecho para recomedaros todas y cada una de las novelas de esta GRANDÍSIMA autora. Cada uno de estos títulos tiene su encanto particular. Aunque mi favorita es “Orgullo y Prejuicio”, podría estar hablando mucho tiempo (de hecho lo estoy haciendo, pero por escrito, en mi tesis 😉 ) sobre las demás obras, porque son geniales.

Dentro de unos días, tendré la suerte de asistir a un congreso sobre esta escritora en el CEU de Madrid. Además, participaré con una comunicación titulada “8 Claves para disfrutar de las novelas de Jane Austen”. Cuando vuelva os contaré mis impresiones y os pondré un resumen de mi trabajo, por si a alguien le interesa.

Muchas gracias por vuestra ayuda.

Un saludo

@M_A_JORDAN

 

 

 

COMO SI FUERA LA PRIMERA VEZ

Hola a todos.

Hace unos meses, puede que incluso algo más de un año, a través de un amigo común, contacto conmigo un autor novel que estaba dando sus primeros pasos en la larga y complicada tarea de encontrar una editorial para publicar alguna de sus novelas. Tras un intercambio de correos, en los que le pude brindar más ánimos que ayuda, interrumpimos el contacto, hasta que… recibí otro mensaje suyo, hace tan solo unas semanas, invitándome a la presentación de su primera novela publicada. Me dio muchísima alegría saber que había logrado su objetivo y también comprobar que el calendario me iba a permitir acompañarle en ese día tan señalado. Y así lo hice ayer.

Esta es la novela:

cruzamundos

Y este es el autor:

gs

Como Gabriel fue tan amable de enviarme por correo un ejemplar de “Cruzamundos”, fui a la presentación con los deberes casi hechos. “Casi”, porque me faltaban veinte páginas para terminarla. Esta mañana he devorado el emocionante final y no tengo ninguna duda a la hora de recomendárosla, si os gusta la novela juvenil de fantasía, y, por supuesto, de animaros a regalársela a lectores de 10 años en adelante. Es una historia trepidante, cargada de personajes entrañables, giros sorprendentes y mucha imaginación. Además, Gabriel tiene muy buen estilo y las páginas vuelan sin que uno se de cuenta.

Esto es lo primero que quería contaros. Ahora va la parte sentimental 😉

Mientras veía y escuchaba a este joven escritor, que acaba de cruzar la línea de salida en esta larga carrera de obstáculos -sí, de obstáculos-, no pude ni quise evitar que mi imaginación me llevara a una experiencia similar, pero vivida en primera persona.

IMG_6402Hace poco más de cinco años que “Erik, hijo de Árkhelan I. El amanecer del guerreo” -mi primer libro- vio la luz. La verdad es que me parece imposible que tan solo hayan pasado cinco años, porque tengo la impresión de que llevo en este mundo de locos media vida. Bueno, también es cierto que estos años han contado como veinte, así que podría decir que llevo media vida 🙂

El hecho es que, ahora, con siete novelas publicadas (+1 en proceso), cientos de encuentros con lectores y muchas experiencias (buenas y mejorables) a mis espaldas, veo las cosas de un modo algo distinto, pero confío en no perder nunca las ganas y la ilusión que tenía entonces y que trasmitían las palabras y la mirada de Gabriel el sábado por la mañana.

Lo he dicho en repetidas ocasiones en este espacio, pero voy escribirlo una vez más, para que no se me olvide. Da igual el tiempo que haya pasado desde que comencé mi primera novela, me sigo sintiendo un principiante y espero sentirme así el resto de mi vida. Tengo mucho que aprender y, aunque me considero un privilegiado por lo que he tenido la fortuna de conseguir, no me conformo, ni mucho menos. Aunque quede un poco Disney, os animo a luchar por vuestros sueños, pero, sobre todo, a no dejar de soñar. Desde la atalaya de mis cuarenta años :P, puedo garantizaros que en esta vida no “ganan” los mejores, sino los que no se rinden.

Por estas páginas pasan muchos escritores primerizos y autores en potencia. Algunos tienes más ilusión que destreza y, casi todos, miedo a quedarse en el camino. No son pocos los que se ponen en contacto conmigo y no me resulta nada difícil ponerme en su lugar, porque yo he pasado y sigo pasando por lo mismo. ¿Mi consejo? Os copio el párrafo final de la sección de agradecimientos de “Un sueño a dos voces”:

portada usadv 1Espero que disfrutéis con esta novela y que os sirva de estímulo para luchar por vuestros sueños. No hagáis caso a los que os digan que nunca lo lograréis. La historia está llena de imposibles que se han hecho realidad y tú puedes ser protagonista de uno de esos “imposibles”. Solo tienes que elegir bien la meta y no parar hasta que la alcances. ¡Suerte!

No confíes en los que te hablen del éxito fácil. Nada que valga la pena se consigue sin esfuerzo, pero eso no es malo, el esfuerzo es una parte del premio. Lucha, levántate (porque te vas a caer), sigue adelante y, siempre, disfruta las cosas como si fuera la primera vez.

Un saludo

@M_A_JORDAN

SOBRE TODO LO QUE CREO

Hola a todos.

Tras los ejercicios y sus respuestas (sé que hay gente que aún los está trabajando), quiero cederle la palabra a una de las colaboradoras de este blog.

La chica de los jueves

Y para que sepáis algo sobre ella, os pongo aquí la información que ofrece en el pérfil de su página:

lachicadelosjueves

Bloggera, adicta a Pinterest y a los espaguettis. Experta en comerme la cabeza, ñoña de manual, algo impulsiva, algo romántica. Lectora empedernida, fan del maíz y la Coca-cola. Abonada a las noches de tarta y vino. Turismóloga, community manager y dependienta. Empecé a escribir de broma y hoy es mi pasión, mi verdadera vocación. Mi primer libro de relatos está en camino, mientras tanto, abre el archivo y empieza a leer. Bienvenido. Gracias por quedarte!

Me gusta mucho su manera de escribir porque está cargada de personalidad. En ocasiones, sus textos son todo un desahogo y, ¿no es esa una de las finalidades principales de la escritura? Habrá gente que coincida con su modo de ver el mundo y otros que no, pero… Cada uno es cada uno y, mientras hablemos con respeto, todos tenemos derecho a mostrar nuestras opiniones.

Y, sin más preámbulo, os ofrezco aquí uno de los escritos que podéis encontrar en su página. He quitado algunos párrafos (solo un par) para que no fuera demasiado largo. Si queréis ver el texto completo, podéis pinchar en el título.

SOBRE TODO LO QUE CREO

Llevo meses comprobando que parece extenderse demasiado una forma de escribir algo vulgar, plagada de palabras malsonantes, soeces y maleducadas. Igual es que yo soy la mojigata de las letras, o la que prefiere dejar una pequeña puerta abierta a la imaginación, o la que sigue prefiriendo que la escritura sea algo bello (aunque a veces meta algún taco). No sólo me refiero a un vocabulario demasiado obvio sexualmente hablando, me refiero a todo en general. Creo que muchas veces se emplea ese lenguaje con el único objetivo de conectar más rápido con el lector, en plan “Eh tío/tía, que aunque vaya de escritor profundo, en realidad hablo como tú, ¿nos hacemos colegas?” Y no me malinterpretéis, es evidente que todos queremos conectar, yo la primera. Y respeto a cualquier persona que tenga las narices de escribir artículos, poemas, libros, tuits, o lo que quiera de la forma que quiera, pero me escuecen los ojos cuando leo determinados textos. Y la verdad es que me río mucho con algunos de ellos, y ya sabemos que el objetivo de cualquier artículo es remover algo, lo que sea, y cada cual es libre de escribir como quiera, pero bueno… supongo que esto es una simple cuestión de gustos, y del mismo modo que alguien no soportará mis cursilerías, yo no soporto ciertas cosas. Sobre todo en momentos puntuales. Sobre todo si de lo que se habla es de mujeres.

No puedo leer nada que se refiera a las mujeres de una forma vulgar (aunque no sea con mala intención en algunos casos), con la torpe excusa del sarcasmo “inteligente”. Igual es que yo soy corta y no entiendo esa ironía tan poco fina o tal vez sea que perdí el sentido del humor entre tanta grosería.

Pero bueno, no me crisparé, porque además aún no he cenado y no me va a sentar bien despotricar con el estómago vacío.

POSTHOY

 

Pero es que creo que esto se nos está yendo de las manos. Tanta tontería, tanta palabra que se grita para sumar estadísticas, tanta obviedad. Creo que las cosas se pueden decir de muchas formas, y que las más respetuosas siempre acaban ganando todas las batallas. Creo que permitimos muchas gracias que no hacen gracia. Creo que lo poco gusta y lo mucho cansa. Creo que las lecturas que te cabrean son las que acaban motivando los mejores post, así que gracias por la inspiración.

(…)

POST HOY2

No sé. Supongo que es lo que tiene la afición del hablar por hablar, que crees que mientras alguien te escuche, sea por bien o por mal, ya es suficiente. Pero es que yo soy de las que piensan que algunas cosas ni son suficientes, ni son válidas, ni son honestas. Creo que cuando algo se convierte en habitual, no es que deje de ser especial, es que crispa, enerva, asquea. Creo que, como dijo una de las grandes, “La moda muere, el estilo jamás”. Creo que tanto fingir acabará con esta sociedad. Creo que me voy a ir a vivir a una montaña modoermitaña, sin tecnología, así ojos que no ven, cabreo que me ahorro.

Y es que creo que lo más sensato debería ser empezar a pensar más con el corazón y menos con el ego (creo que el corazón tiene que estar un poco harto de que siempre le nombre), porque creo que no utilizamos bien los recursos que tenemos, que no valoramos lo correcto, que estamos muy perdidos entre tanto #postureo.

(…)

POSTHOY1

Y creo que por más que me queje, no arreglaré el mundo ni lo llenaré el mundo de flores, así que me voy a cenar.

Muchísimas gracias a “la chica de los jueves” por su colaboración.

Un saludo

@M_A_JORDAN

ALGUNAS RESPUESTAS A LOS EJERCICIOS

Hola de nuevo.

En la anterior entrada os propuse algunos ejercicios. No sé cuántos os habréis decidido a realizarlos. Yo los he hecho, y reconozco que no ha sido fácil, pero sí divertido 😉

A continuación os pongo las respuestas que he recibido, ya sea por mail o a través de los comentarios. Si alguien quiere añadir la suya, nunca es tarde.

Aquí los tenéis:

 

EJERCICIO 1

Escucha la siguiente canción con los ojos cerrados. Imagínate una escena que encaje con la música y, después, escríbela.

(DALE AL “PLAY” Y EMPIEZA A LEER 😉 )

Esta música me traslada a espacios abiertos, en soledad y libertad. No páramos inhóspitos sino bosques y praderas llenos de verde, bien transportado y volando en un águila –aunque el volar me da pánico, pero no es lo mismo la fantasía que la realidad- o cabalgando sobre un caballo. Quizá unas montañas lejanas en lo profundo del horizonte, con sus crestas blancas por la nieve invernal proporcionando riachuelos de aguas frescas, claras y cantarinas. Y todo ello en silencio, quizá solo los sonidos que la naturaleza emita en ese momento.

Amílcar Barca

Y ahora os pongo mi escrito. Reconozco que al escuchar la música no pude contener mi vena épica y narré una escena que podría formar parte de alguna de mis novelas 😉

-Ha llegado el momento.

No hacen falta más palabras. Todos saben lo que deben hacer y la mirada de Jan basta para comprender que, en esta ocasión, hay mucho más en juego de lo que él mismo quiere reconocer.

Han sido muchos años de espera y, ahora, se presenta la ocasión, quién sabe si la última, de recuperar lo que, durante décadas, ha sido tan solo un lamento.

-Todos tenemos nuestros días de gloria. Ellos han disfrutado de los suyos demasiado tiempo. Esta es la hora en la que eso va a cambiar. No todos sobreviviremos. Quizás ninguno. ¿Es eso un obstáculo?

Nadie responde. Todos siguen ahí. Con miedo, con los músculos agarrotados, pero firmes, decididos. Es la última batalla, el fin… o el principio.

-¡Vamos! ¡Por el honor, por nuestra gente, por la vida que nos robaron, por los que quedaron atrás! ¡Vamos! ¡¡Luchemos hasta que el destino se rinda a nuestros pies!!

-¡En marcha!

-¡En marcha!

Lentos al principio, paso a paso, con las manos en las riendas y los ojos en el enemigo. Amenazante, poderoso, invencible… El aire ese niega a fluir y flaquean las fuerzas. Tan solo unos metros y no habrá vuelta atrás. El sol se despierta, la luz desvanece los fantasmas. Solo son hombres. Hombres como nosotros. Enemigos, pero hombres. Ellos también tienen miedo. Somos un montón de cobardes luchando contra nosotros mismos antes de alzar la espada frente nuestro rival. Otra lucha sin sentido. Otra guerra que nadie ganará. Pero es nuestro hogar, nuestras familias. El mundo que nos pertenece y que ellos nos arrebataron.

-¡Victoria o muerte!

Miguel Ángel Jordán

EJERCICIO 2

Escribe un microrrelato (máximo 100 palabras) sobre esta niña.

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Era  su  mirada reclamo de mi atención, sabía que como atuendo le abrigaba la  inocencia, de una criatura angustiada.

A veces llevaba estelas de lágrimas, surcando sus mejillas sonrosadas. Huellas que mostraban  haber  llorado, por querer  alcanzar  el  paso  del  tiempo.

Quería hacerse mayor, sin predecir el destino ansiado. Desconocía  las dificultades inoportunas, que  le  surgirían  y  le  depararía  la  vida  en  el  camino.

Se  olvidaba de que no podría retroceder al pasado, de que la niñez iba a ser lo más añorado, que pudiese tener, cuando en su rostro empezaran a brotar arrugas por el  tiempo  transcurrido.

Carmen Penín.  

La expresión de esa cara me es conocida. Su cabello refleja que es una niña decidida, capaz de lograr lo que quiere, sus ojos negros irradian picardía, sus expresiones simbolizan lo que quiere expresar, argumentando:

“será que tú crees que no soy capaz de lograr lo que deseo .Aunque soy muy niña tengo la mente muy avanzada no te equivoques; estoy despeinada porque así quiero mostrarme tal como soy sin fachadas transparente como el cristal directa. Mis expresiones no son de miedo tampoco de inseguridad son sencillamente el reflejo de lo que soy y deseo ser, sin parecerme a nadie. Mi objetivo es ser yo, no pretendo ser aceptada por todos por eso decidí ser yo misma, donde los miedos no ataquen mi ser”.

Maribel Arias

De repente vi a esa niña. Y fue como un golpe certero que me llevó al pasado. Y me vi jugando con ella, de su misma edad, con su misma picardía. La seguí en el parque, como enloquecido, sin pensar en que si alguien más cuerdo que yo me veía, llamaría a la policía pensando que era un pervertido o un secuestrador. Corrí hacia ella, como quien corre hacia su infancia, a la inocencia y los sueños perdidos. Y la hallé en el arenero, mirando a la arena deslizarse entre sus deditos, mientras sonreía divertida a su madre.

–Mirá, mamá, se va como el agua.

Entonces la vi a ella, con sus mismos ojos y su mismo pelo. Con la misma sonrisa de entonces, pero bordeada con algunas líneas de expresión. Seguramente sin aquella inocencia, cuando jugábamos juntos sin imaginarnos que alguna vez podríamos vivir separados. Y no me atreví a saludarla. Me quedé contemplando el brillo de la arena deslizándose suavemente por las manos de su niña, como una metáfora de la vida que debió haber sido, pero dejamos ir

María Elena

Tengo una nieta de esa edad. Ocho años. Daría la vida por ella pero su actividad vital y comportamiento, a veces incomprensible, ya no está en consonancia con la mía. Cierto es que cada época de nuestra existencia requiere de unas capacidades para soportarla, y la senectud, más o menos pronunciada, busca lo apacible en el silencio.
La niña de la foto, tiene una melancolía solapada tras unos ojos muy bellos. Parece contemplar su entorno sin la chispa que su niñez debiera aportarle. Aunque quizá sea una timidez pasajera que explotará y sorprenderá una vez haya tomado confianza. Suele suceder.

Amílcar Barca

Mi primera clienta, por decirlo de algún modo, era nada menos que la hija más joven de mi profesora… Temía hacer o decir algo fuera de lugar a la chiquilla, pero, sin embargo, en mi interior una voz me decía que, con mis dones para cuidar a los más pequeños, la tarea no iba a ser difícil.

La casa se encuentra allí mismo, enfrente de la acera que estoy pisando, y un Audi negro arrancado y con un hombre dentro está aparcado en la puerta. Fuma mientras mira agitado su reloj. Mi profesora sale de allí con prisa,  tropezando con un escalón y cayendo estrepitosamente al suelo. Río interiormente y corriendo me acerco para ayudarla. Ella me da las gracias y dándome unas indicaciones me deja allí sola, con una pequeña  que no conozco.

Se me acerca, escaneándome con sus marrones y saltones ojitos y me dice su nombre… Solo observa, apenas dice una palabra, me mira y de vez en cuando me hace alguna que otra pregunta. Deposita uno de los lápices de colores en la mesa y se levanta corriendo, mirándome con gesto de curiosidad,  y a los pocos segundos vuelve con un libro en sus manos. Es bastante ancho y lo tengo más que leído. Era de mis preferidos cuando era una niña. “Matilda” se acomoda en el sofá y me pierdo en las páginas de aquel libro… esperando  a que se canse y salga a correr o a que me interrumpa sin embargo, no lo hace. Asiente, observa, escucha con una atención sorprendente, admira y comprende cada una de las palabras que estoy diciendo y cuando acabo con el libro me mira e inclinando la cabeza me suelta una pregunta. Me quedo impresionada ante la soltura y la seguridad con la que una niña tan pequeña es capaz de usar las palabras.

– ¿Por qué lees? -Me pregunta.

-Porque lo encuentro interesante -Le respondo lo mas breve posible.

-¿¡Y tú!? -Le pregunto ansiosa.

-Porque en los libros encuentro respuesta a todas mis preguntas… -dice la chica.
Es curioso, pero por muy extraño que parezca, esa respuesta tiene más efecto en mí de lo que unas palabras en boca de una chiquilla de apenas siete años pueden  tener.

Camino a mi casa y tras recibir una cantidad de dinero decente llego a una conclusión. La pequeña me recuerda mucho a mi con su edad.

Curiosa, inquieta, con muchas ganas de aprender, independiente, divertida pero sobre todo observadora.

Mariola Rus

 

Y un servidor escribe:

Cabellos alborotados y ojos de chocolate.

Un susurro con forma humana, debatiéndose entre la risa y el llanto. Un cajón de esperanzas desconocidas, de sueños sin abrir, de emociones sin rumbo.

El aire se detiene y se entrecorta el tiempo. Una mirada inquieta revolotea en su semblante, mientras la línea de sus labios oscila insegura.

¿Miedo, tristeza, ilusión, alegría? Sentimientos enlazados por un hilo de oro.

La vida son momentos que pasan. Los sueños son nuestras alas. Alas de un ángel castaño, que sonríe a escondidas por lo que pronto llegará.

Miguel Ángel Jordán

EJERCICIO 3

Elige una de las siguientes fotografías, y descríbela como si fuera parte de una historia.

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Paseaba   bajo  los  rayos  de  sol, que se desplomaban  queriendo  atravesar  la  suave  brisa  que  acariciaba  mi  piel. Mientras  yo  anclaba  la  mirada,  en las sombras,  formas  y  siluetas  de  árboles, que  permanecían  en  mi  camino,  para   hacerme  compañía  en  mi  soledad.

Contemplaba  semejante   belleza,  abrazada  por  la  naturaleza, que  invadía   mis  sentimientos,  motivada  por el encanto de aquel hermoso lugar.

Mas    no  tardo  en  llegar, una densa neblina, que enmudeció mi voz y oscureció aquel  asombro, que no quise olvidar.

Carmen Penín

Los días pasan y sin salir de casa entre paredes llenas de cuadros que dejan ver paisajes que solo podrían ser ideas del pintor. Mi vida vacía todo tan básico suelo caminar por estos pasillos que reflejan un mundo artificial la verdad no se si existan tales paisajes. Quisiera volar y encontrarme con un mundo como lo dejan ver mis cuadro será que algún día podré salir y ver si esto es real, llevo mucho tiempo encerrada ya no sé cómo es la luz del sol, olvidé de qué color son sus rayos, solo sé que algún día podré ver si es real lo que estos cuadros describen. Ámbar una joven solitaria encerrada por su abuelo materno, el cual no quería que sufriera al igual que su madre, decidió encerrarla desde los nueve años en un castillo, aunque lo tenia todo no sabia cómo era el mundo exterior lo había olvidado, su mundo era artificial en el cual vivió durante sus 23 años.

Pero ese día tan deseado llegó y Ámbar por fin pudo ver la luz del día atravesando un bosque inmenso, con árboles que se entrelazaban entre sí, por primera vez pudo experimentar los dulces rayos de luz de una mañana soleada. Observando todo aquello logró ver que sus cuadros siempre fueron el reflejo de su mundo exterior y gracias a ellos podía conocer e identificar aquel bosque tan hermoso que podía palpar, oler y lo más maravilloso era que la luz del sol le daba vida aquel lugar.

Maribel Arias

¿Qué encontraré tras ese recodo? ¿Alguna sorpresa amable o por el contrario un tropiezo desagradable?

En el deambular por ese camino, sentado a su vera viendo pasar la vida, a veces era la brizna de hierba que sin miramiento era pisoteada por los caminantes y otras el roble robusto que cobijaba a quien confiadamente buscaba refugio en él. Muchos acontecimientos tuvieron lugar amparados en su sombra hasta que un día, tras los rayos de sol difuminados por la niebla, desapareció el camino.

Amílcar Barca

Yo he escogido otra foto…

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-Ella tenía razón –me dije resignado-. “Algún día volverás y pasearás entre estos árboles recordando cada palabra, cada silencio”.

Dos años han bastado para que mis pasos me hayan traído hasta aquí. No todo sigue igual. La hierba es distinta. Menos verde, no tan alegre, más monótona. Los árboles siguen alzándose con sus chalecos blanquecinos y sus ramas espectrales, pero tienen otras hojas, distintas, apagadas, moribundas. Tan solo el banco permanece idéntico a mis recuerdos. Con su grácil estructura y sus maderas agrietadas. Dos respaldos que se hablan al oído y sonríen sin saber por qué. Una ventana al pasado, a lo que se fue, a lo que dejé marchar. Un monumento a los errores y, quién sabe, si también un ancla en la que amarrar el inicio de una nueva existencia.

-Ella tenía razón –me repito-. “Volverás y el recuerdo te llevará a buscarme. Y sabes que, a pesar de todo, te estaré esperando”.

Miguel Ángel Jordán

Muchas gracias a todos los que habéis colaborado con vuestros escritos.

Un saludo